CAMPAÑA Y PROHIBICIÓN

Marcada baja en el uso de pirotecnia durante los festejos de fin de año

Aseguran que un gran porcentaje de usuarios se volcó a los artefactos lumínimos para la celebración en estas fiestas. Fuentes oficiales informaron que no se registraron heridos ni lesionados en nuestra ciudad.

Marcado por fuertes campañas en contra de la utilización de pirotecnia en estas fiestas y ordenanzas en contra del uso de productos sonoros, este Fin de año se notó una marcada disminución de los mismos y en su mayoría, la gente optó por pirotecnia de tipo lumínica, amigable con los niños y adultos que sufren distintos tipos de enfermedades del espectro autista y animales, sensibles a los estruendos que en cada festejo de Navidad y Año Nuevo se intensificaba considerablemente y que en los últimos años ha ido en descenso.
De hecho, fuentes oficiales del HIGA aseguraron que no se registró ningún lesionado por uso de pirotecnia en dicho nosocomio, lo cual constituye un dato no menor en la ciudad que poco a poco busca cambiar hábitos respecto del consumo de la misma.
En ese sentido, Gabriel Guido, titular de Fogomax, con sucursal en Benito de Miguel 394 de Junín aseguró a Democracia: “La propuesta ‘más luces menos ruidos’ nos saca de un conflicto y nos lleva a una propuesta superadora para que sea festivo para todos”, en referencia a la compleja situación en que dejaba la ordenanza a los comercios de venta de pirotecnia tras la prohibición de los artefactos sonoros.
“Al eliminarse otros productos, los shows de luces crecieron más del 40%, porque la demanda se redireccionó a eso”, destacó Guido y agregó que “los productos ‘Pet Friendly’ se vendieron bien y se notó mucho la baja del impacto sonoro en la ciudad”.
Asimismo remarcó que “para el contexto económico nacional y siendo un producto no esencial, fue un éxito la temporada”.

Al eliminarse otros productos, los shows de luces crecieron más del 40%, porque la demanda se redireccionó a eso, destacó Gabriel Guido, titular de Fogomax.

Accidentados
Un total de 15 personas fueron asistidas en la madrugada del 1 de enero por lesiones ocasionadas por pirotecnia en el Hospital de Quemados de la ciudad de Buenos Aires durante los festejos de Año Nuevo, lo que representa un sensible descenso sobre el número de lesionados registrado por la misma causa el año pasado.
Según detalló la médica de guardia Samantha Foster, hasta las 8 del lunes fueron asistidos en el lugar diez adultos y cinco menores de edad.
La profesional indicó a la prensa que catorce de los lesionados recibieron heridas leves, mientras que sólo un adulto tuvo que quedar internado con "una quemadura que por su extensión es de moderada gravedad".
Foster sostuvo que se trata de un joven que fue alcanzado por las llamas de un combustible que se encendió a causa de un elemento pirotécnico.
"Fue una noche particularmente tranquila", destacó la médica, quien recordó que para esta fecha fueron 35 los heridos por pirotecnia asistidos en ese centro de salud porteño en ambas celebraciones.
También señaló que en el Hospital de Quemados el año pasado entre Navidad y Año Nuevo se habían asistido a unos 80 pacientes, mientras que esa cifra se redujo en estas fiestas a 35.
En tanto, diez menores de edad, dos de los cuales serán sometidos a cirugía, y cinco adultos fueron atendidos en el hospital oftalmológico Santa Lucía, del barrio porteño de San Cristóbal, la mayoría por lesiones causadas por el destape de corchos.
Así lo indicó la jefa de Guardia, la médica Natalia Chautemps, quien afirmó que hasta las 9, la cantidad de heridos era similar a la del año pasado, cuando fue de quince y con el correr de las horas se incrementó a 30.
En el Hospital Pedro Lagleyze, el otro centro oftalmológico, los heridos por la misma causa llegaron a ser quince adultos y cinco menores.
Rubén Casale sostuvo que ninguno de los casos fue de gravedad y que "de las 20 personas que entraron a la guardia, 16 fueron por pirotecnia y cuatro por heridas provocadas por un corchazo".
El médico advirtió que hay una "reducción drástica" de la cantidad de heridos que se atendieron en el hospital., ya que el año pasado habían sumado 50 entre Navidad y Año Nuevo, y por el momento solo se contabilizaban 23.

Menos venta
La venta de artículos de pirotecnia al cierre de este año registró una merma de sólo 15% respecto a 2017, informó la Cámara Argentina de Empresa de Fuegos Artificiales.
"Las ventas apenas bajaron un 15% respecto a 2017, al igual que la media de la actividad comercial, y la compra promedio fue de $600", precisó el informe.
En los últimos años "la responsabilidad empresaria, los estrictos controles de la Anmac (Agencia Nacional de Materiales Controlados), las instrucciones de uso cada vez más claras y las campañas para el uso correcto de la pirotecnia segura, hacen que los incidentes mantengan una tendencia a la baja", dijo el titular de la entidad, Mario Ruschin, quien indicó además que la actividad emplea a 60.000 personas en todo el país.
En ese sentido el director de relaciones institucionales de la cámara, Ezequiel Asquinazi, señaló que "aún en los años en los que se vendía hasta seis veces más de productos, en términos absolutos la disminución de incidentes se mantiene".
Agregó que la merma en la venta de unidades del 15% está en línea con la reducción que se verificó en los productos típicos de estas fiestas.


Prohibición a nivel bonaerense
El pasado viernes, fue presentado un proyecto en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires que busca prohibir la comercialización, venta, distribución, tenencia y uso tanto público como privado de pirotecnia sonora.
La iniciativa tiene como objetivo proteger a todas las personas que posean sensibilidades auditivas y/o cognitivas especiales, las cuales ven afectadas su salud ante cada una de las detonaciones de los artefactos pirotécnicos.
Se incluye en este padecimiento a niños y adultos con determinadas discapacidades, como por ejemplo síndrome de Down, Trastorno del Espectro Autista (TEA), síndrome de Aspenger, etc.
La iniciativa fue presentada por el legislador Avelino Zurro (Unidad Ciudadana), quien a través de un comunicado expresó que “sin dudas el uso de pirotecnia es un arraigo cultural, el cual se ve acentuado en las fiestas como Navidad y Año Nuevo, y muchas veces en eventos o celebraciones, pero lo que no nos damos cuenta y lo que nos tenemos que dar cuenta es que muchas veces la utilización de pirotecnia es un flagelo".

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