MERENDERO

Los Totoreros: Solidaridad y amor en jornada completa

Más de treinta niños asisten al comedor los sábados, domingos y feriados desde las 9 de la mañana hasta las 18, donde no solo desayunan sino que también almuerzan y meriendan.

Hace tres años nació el Merendero Los Totoreros, ubicado en el barrio del mismo nombre, en cercanías de la Escuela 17, de la mano de una mamá del barrio, Silvina Arán que decidió comenzar a trabajar para que los chicos del barrio tuvieran un almuerzo, en principio, ya ue luego se agregó el desayuno y la merienda.
“Silvina tiene un corazón enorme y muchas ganas”, contó María Mercedes Silva Marroquín, una de las colaboradoras de Los Totoreros. Además de ser mamá de cuatro hijos, Silvia también lo es de los más de treinta chicos que van al merendero.
Como los chicos llegaban temprano antes del mediodía y se quedaban hasta entrada la tarde, se sumaron las demás comidas.
La historia del merendero, según contó Mercedes “comenzó en un galponcito de chapa y piso de tierra, sin agua, sin servicios” pero que hoy ha cambiado por completo y planea seguir mejorando.
En los inicios, Silvia tuvo la ayuda de su hermana y otra mamá, vecina del barrio aunque hoy continúa por su cuenta sumado a voluntarios que colaboran constantemente como es el caso de Mercedes, Marcos Rosa, Fabián Gancedo, Gabriela Duré, Esmeralda Piedrabuena, entre otros.
En ese sentido contó que “Silvina continúa por su cuenta aunque a veces alguna mamá la ayuda pero no siempre. Se invita a las mamás del barrio a participar o colaborar siempre”.
Por su parte, según destacó Mercedes, “Fabián Gancedo fue quien ha ayudado en la construcción porque sabe de electricidad, de plomería y es quien hizo casi todas las instalaciones”.

Jornada completa
Cada sábado, domingo y feriados, así como también los días de paro, los chicos del barrio Los Totoreros saben que Silvia y los voluntarios los esperan con el desayuno, que puede ser chocolate con leche, mate cocido o té con pan, facturas o masitas.
“Los chicos llegan a las 9 de la mañana, desayunan a eso de las 10, mientras se va preparando el almuerzo para las 12,30. Ellos se quedan jugando afuera con el metegol y juegos que se han donado, juegan al fútbol, incluso las chicas”, contó Mercedes.
Luego del almuerzo, alrededor de las 16 es la hora de la merienda, aunque los chicos se quedan hasta más tarde.
“A veces pasan desde las 9 hasta las 18”, contó Mercedes. “Ellos siempre están ahí”.
Es por eso que desde el merendero buscan generar actividades para que ellos sean partícipes.
Es así como realizaron para Navidad varios pan dulces para la familia y en el día de la madre, pastafrolas para que cada uno disfrutara en casa.
“Están mucho con nosotros los chicos, les gusta aprender, son chicos muy buenos, muy respetuosos. Para el día de la madre estuvimos cinco horas haciendo pasatafrolas. En otra oportunidad fueron pizzas, bizcochitos”.
Luego de una clase para aprender a preparar alimentos de panadería en la que participó Silvina y demás mamás, la idea es pasar la enseñanza a los chicos.

Tareas y mejoras
De a poco y con gran esfuerzo, el merendero se fue ampliando gracias a los voluntarios.
“Pusimos mesadas, se colocó el agua. Hoy, gracias a Cimentar tenemos el piso en todo el merendero y también afuera. Ha cambiado muchísimo, hoy tenemos electricidad, agua, pisos, mesadas, ventiladores. Creció mucho”, destacó Mercedes.
Actualmente, del comedor se desprenden dos grupos que colaboran con el mismo. Uno es el Grupo Los Totoreros que realiza colectas de juguetes y donaciones para días especiales.
Además hay otro grupo, Los Brocheros que colaboran con alimentos, ropa y demás.

Necesidades
Si bien siempre son bienvenidos alimentos y donaciones que se puedan acercar al merendero para los chicos, Mercedes pidió especialmente por pelotas.
“Los chicos juegan mucho y se nos han ido rompiendo. Aquel tenga en buen estado y quiera donarlas, serán bienvenidas”.

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