La feria comenzó pasadas las 18, en Plaza Alem.
La feria comenzó pasadas las 18, en Plaza Alem.
CULTURA SOLIDARIA

Se realizó con un gran éxito en la Plaza Alem la feria “Un libro por un alimento”

“Que la crisis no te lleve las ganas de leer ni la posibilidad de ayudar”, es el lema de esta propuesta que ayer convocó a decenas de personas y persigue una doble premisa: ayudar a quienes más lo necesitan y promover el hábito de la lectura.

La vocación de ayudar a quienes más lo necesita y la de promover la cultura y la lectura coincidieron, ayer, desde las 18, en la plaza Alem de nuestra ciudad, en la feria del libro solidaria “Un alimento por un libro” que organiza un grupo de juninenses y que consiste en donar un alimento no perecedero para comedores locales a cambio de un libro.
En este sentido, los organizadores de la feria comentaron a Democracia que están abiertos a recibir donaciones de aquellos que tengan libros en sus casas y no estén interesados en conservarlos.

“Que la crisis no te lleve las ganas de leer ni la posibilidad de ayudar”, es el lema de esta propuesta.
Entre algunos ejemplares que se encontraban ayer en la feria había libros de idiomas, economía, historia, y en el plano literario, autores reconocidos como Gabriel García Márquez, Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, además de títulos de la literatura universal y argentina.
Lo recaudado, según se informó, será destinado a dos comedores de la ciudad, para que puedan seguir alimentando a niños necesitados en estos tiempos de dificultades económicas.

Cómo surgió
Carolina Corfield, una de las organizadoras de la feria, afirmó ayer, en diálogo con este diario: “La iniciativa surgió a partir del interés de un grupo de amigos, a partir de un doble objetivo, promover la lectura entre la gente y, por otro lado, brindar una ayuda a los comedores que más lo necesitan, a través de personas que donaron libros, que son canjeados luego por un alimento no perecedero. Esta es la segunda edición, la primera fue en septiembre, con un resultado más que exitoso, por lo que a raíz del interés de las personas que se acercaron decidimos repetirla y hoy (por ayer) el público respondió nuevamente”.
Alfonsina Iacullo, otra de las creadoras de la feria, afirmó a Democracia: “Esto surge a partir de las donaciones que recibimos de libros, y si bien en un principio los llevábamos a los comedores para que los chicos tengan para leer, como ya la cantidad de libros era muy grande, se nos ocurrió esta idea, de cambiar y llevar los alimentos en vez de los libros, y a su vez los libros abrirlos al público, y como fue muy exitoso, vamos a ver si podemos hacer otra feria antes de fin de año”.

“Cubrir una necesidad”
Florencia Baez Damiano, otra de las colaboradoras de este proyecto, afirmó a este diario: “Estamos atendiendo una necesidad que el Estado no cubre, no solo la de los alimentos, que son fundamentales en los comedores, sobre todo en este momento del país, sino también la de acercar la lectura, en una ciudad donde las ofertas culturales no siempre abundan. Además hay libros que en Junín no se consiguen y se encuentran en esta feria”.

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