Susana, mamá de Agustín, quien culminó su recuperación y ,hoy, colabora.
Susana, mamá de Agustín, quien culminó su recuperación y ,hoy, colabora.
EN SALTO

Hogar “Rescatando Vidas”, contención y acompañamiento para recuperación de adictos

La pastora del centro junto a dos mamás dialogaron con TeleJunín y destacaron el trabajo que se lleva adelante para el tratamiento, que se realiza “sin medicamentos” y con “la oración”.

Con el foco puesto en la recuperación de jóvenes con problemas de adicciones, en la localidad de Salto nació el Hogar “Rescatando Vidas”, a cargo de los pastores Graciela y Manuel Osuna quienes a través de la palabra de Dios buscan aportar su granito de arena para rescatar a quienes atraviesas por esta situación.
Graciela, junto a dos mamás, Susana y Laura -de nuestra ciudad-, dialogaron con TeleJunín sobre el trabajo que realizan y el apoyo mutuo. Destacaron el apoyo de las familias en la recuperación.

Agradecer ayudando
Susana es mamá de un joven que ingresó al Hogar y que hoy, luego de tres años, decidió ayudar a quienes pasan por la situación que vivió.
“Es un lugar evangélico cristiano. Yo soy mamá de un chico que asiste al hogar y terminó su rehabilitación. El tratamiento son dos años y medio y él ya va por los tres años viviendo en el hogar”, contó Susana a TeleJunín.
“Él tomó la decisión de quedarse viviendo en el hogar, dios transformó su vida y va recibiendo a los que van llegando, con ese amor para ayudar a los jóvenes”.
Como mamá, Susana asegura: “me toca representar esto, entender a la mamá que viene con la problemática de las adicciones y decirle que el adicto cambia. Mi hijo Agustín no conocía nada de las cosas de Dios y con el trabajo de los pastores, la contención con los chicos, yo puedo dar testimonio. Agustín hoy en día predica la palabra y el amor que recibió de los pastores”.
Susana destacó el rol de la familia: “Como familia nos toca esto, para el chico que tiene problemas de adicción, el entorno de la familia tiene mucho que ver. El chico no cae en las adicciones porque sí, algo pasó para eso”.
Ante todo, aseguró que es importante reconocer “que tenemos un hijo con adicciones, buscar ayuda y golpear puertas. Y el chico con la decisión de cambiar y la familia acompañando”.

Contención y trabajo
Graciela es la pastora y junto a su esposo llevan adelante el Hogar que funciona en Salto.
“Nos hicimos pastores evangélicos a raíz de tener un hijo con problemática de adicciones y de haber recorrido muchos lugares. Eramos católicos pero seguíamos con la problemática de nuestro hijo y un día llego a un hogar donde nos ofertaron ayuda y el pastor era evangélico, recuperado de las adicciones y los líderes también”, contó Graciela a TeleJunín.
“En ese lugar pudimos ver cómo se recuperaban y entonces en agradecimiento a Dios por lo que había hecho por nuestra familia, quisimos ayudar a otras, que están sufriendo una problemática grave y que va avanzando”.
Según Graciela, es necesario: “Que ellos puedan entender que son llamados por Dios para buscar al perdido en otro lado. Ser parte del proyecto. Es todo sobre fe. Dios hace la obra”.
Durante el internamiento, según explicó, en el primer mes “se los desvincula de su familia, para que bajen sus adicciones y comiencen a reconocer y valorar a su familia. Luego tienen un encuentro con Dios, a través de oraciones”.
“Cuando llegan los chicos encuentran la presencia del pastor, mi esposo, Manuel Osuna y mía. Llegan a un hogar donde miran a papá y a mamá, no a pastores, y nosotros los podemos amar y entender porque también pasamos por esto”.

Hogar abierto
Laura es otra de las mamás que colabora con el Hogar y es de Junín.
“Soy una mamá de Junín y decidí de por vida colaborar con el tema adicciones porque es un flagelo que avanza muchísimo. Dios me dio la capacidad de estar codo a codo con ellas trabajando y se abrieron puertas acá en Junín como para que ellas den pasos” contó y agregó:
“Es sin fines de lucro, los chicos lo único que tienen que hacer es tener su alimento diario y se sostienen de esa manera. Las familias tienen que apoyar. El hogar es abierto, los chicos van y deciden quedarse. No tienen ningún arancel para pagar solo sostenerse a su vida diaria. No hay medicación en el hogar, se rehabilitan de otra manera”, destacó.
“Un adicto es un problema que se lleva en la familia como una carga muy grande. La problemática la viví y creo que la voy a vivir de por vida porque uno se responsabiliza de lo que le toca. Mi trabajo ahora es estar al lado de las madres”.
El contacto del centro para aquellos que deseen comunicarse es 2474-685769, de la localidad de Salto.

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