Las propuestas incluyen restaurantes, pubs, bares y cervecerías.
Las propuestas incluyen restaurantes, pubs, bares y cervecerías.
CON ESTILO PROPIO

Un atractivo circuito de propuestas en el polo gastronómico de Pueblo Nuevo

Restaurantes, pubs y cafés, se esparcen por la amplia zona que en los últimos años evidenció un boom de nuevos locales y propuestas, especialmente pensados para disfrutar los fines de semana con amigos, en pareja e incluso en familia.

El pintoresco sector del barrio Pueblo Nuevo, asentado sobre el rústico y añejo empedrado de las calles, rodeado de construcciones de semblanza inglesa, de aquellos años en que se forjó el ferrocarril que le daría impronta al barrio e identidad a la ciudad, tramó un estilo propio que impulsado por el municipio, oportunamente permitió a la zona convertirse en un polo gastronómico con diversas ofertas.
Restaurantes, pubs, cervecerías y cafés, se esparcen por la amplia zona del barrio que en los últimos años evidenció un boom de nuevos locales y propuestas, especialmente pensados para disfrutar los fines de semana con amigos, en pareja e incluso en familia.
Andrés Gabrielli de Chic y Federico Villafañe de Malabar, hablaron con Democracia sobre el circuito y la movida en el polo gastronómico que además, confluye con el corredor universitario.

Oferta gastronómica
Desde una picada hasta un plato gourmet, es alta la vara que mide las propuestas del corredor de bares y restaurantes que se nuclean en Pueblo Nuevo.
Desde el punto de vista gastronómico, según explica Federico de Malabar, “es una herramienta tanto para el sector comercial como para el consumidor. Siempre estuvo la queja de que Junín no tiene atracciones o propuestas diferentes y es una especie de ciudad aislada de lo moderno. Bueno, este corredor gastronómico es un paso adelante hacia una propuesta diferente”.
El circuito de bares moviliza a la gente especialmente durante los fines de semana.
“Se nota mucha gente que circula por esta zona, cada vez más, aunque creo que va a ser difícil que en el corto plazo se alejen del centro ya que la gente está como muy enquistada en esas cuatro o cinco calles principales, pero a futuro es una gran herramienta para Junín”.
Si bien asegura que “se ve reflejada la crisis en el sector, hay una realidad en Junín, hay una clase media que prefiere relegar unas vacaciones o el acceso de un crédito pero no va a dejar de salir. Tiene que ver con estar en la semana enfocados en lo laboral, entonces el fin de semana tendemos a relajar y distender”, aseguró Federico.
Aunque se caracteriza como cervecería, Malabar ofrece aparte de pizzas y sandwhiches, platos elaborados que incluyen langostinos, bifes de chorizo y mucho más.

Un panorama “tranquilo”
Andrés, de Chic aseguró que “el sector cambió mucho desde hace dos años hasta hoy” y si bien la gente no resigna su salida, “actualmente se trata de comer por $400, dos personas. La gente busca comer económico, se acabó la entrada y el postre. Se pide mucha pizza y cerveza o gaseosa. Bajó muchísimo el consumo de vino y las bebidas importadas más aún”.
Según Andrés, aún así: “Hay muchísimos lugares gastronómicos para sentarte a comer en diez cuadras por diez cuadras”.
El dueño de Chic explica, “tenés desde calle Belgrano, diez cuadras hacia Primera Junta y de Newbery hasta 12 de Octubre, en ese radio hay casi 70 locales gastronómicos. Es muchísima la oferta en la ciudad, sin contar el sector de Benito de Miguel y otros espacios”.
Chic cuenta no solo con variedad de pizzas y sandwhiches sino además platos elaborados, pescados y picadas que según Andrés, “la mayoría se disfruta el viernes y sábado”, los días que más concurrencia tiene el sector.

“El techo aún está muy alto en Junín”
Sobre la propagación de estos espacios y las propuestas en la ciudad, Andrés, de Chic asegura que “aún hay mucho por hacer”.
Para Federico, “sería interesante que hubiera una mesa coordinadora de quienes tienen proyectos o tendencias para invertir en la zona. Una mesa integradora para quienes empiezan a pensar en abrir algo”, destacó.
“En Córdoba tenés lugares con esa impronta y con los avances del mundo gastronómico. Hay muchos lugares y propuestas nuevas; boom de tragos y cócteles en Rosario con las destilerías o en Capital con las casas de aperitivos. Hay mucho por explotar todavía. El techo aún está muy alto en Junín y estaría bueno que sea coordinado y planificado para que haya lugar para quienes quieran emprender”.

COMENTARIOS