QUEJAS POR LA FALTA DE OBRAS EN EL LUGAR

Las Lilas: “Este es un barrio que está abandonado por el municipio”

El principal reclamo pasa por la postergación de la repavimentación del Camino al Parque Natural Laguna de Gómez. Solicitan que allí se haga una rotonda o dársena de giro sobre Lonegro. También demandan extensión de las redes de agua y cloacas, arreglo de calles, moderadores de velocidad y más alumbrado público.

El barrio Las Lilas se extiende por un kilómetro y medio a ambas márgenes del Camino al Parque Natural Laguna de Gómez. Es por ello que esta arteria resulta vital y consideran imperiosa la tan anunciada repavimentación, algo que reclaman desde hace mucho tiempo.
De hecho, no es la única demanda en la sociedad de fomento. Según el presidente de la entidad, Gastón Bisio, “Las Lilas es un barrio que está abandonado por el municipio, literalmente, porque después de un ‘veranito’ en los primeros meses de gobierno, en donde que aparecieron las máquinas arreglando las calles y prometiendo un par de obras, ya no hubo más presencia de motoniveladoras ni llegaron los proyectos que habían prometido, como la ampliación de la red casi inexistente de cloacas, como tampoco el agua corriente”.
Estas son algunas de las necesidades de un sector otrora periférico, pero que está cada vez más urbanizado.

Camino al balneario
La repavimentación del Camino al Parque Natural Laguna de Gómez es uno de los reclamos principales. “En su momento –recuerda Bisio– le pedimos al intendente que en ese proyecto se tenga en cuenta de hacer una rotonda o dársena de giro en la intersección con la calle Lonegro, un cruce que ya se ha cobrado alguna vida, y nos dijeron que no estaba previsto y lo iban a tener en cuenta. Y ahora empezaron con una obra que lo único que trajo es atraso, porque teníamos dos cuadras de asfalto en Lonegro y hoy no tenemos ninguna: levantaron el pavimento para hacer el cordón cuneta y lo único que dejaron son piedras en esa calle”.

Las Lilas es un barrio que está abandonado por el municipio, ya no hay más presencia de máquinas ni llegaron las obras que habían prometido. Gastón Bisio. Pte. de la Sociedad de Fomento.

Los fomentistas muestran su decontento por el retraso en el cumplimiento de la promesa. “No tenemos una comunicación fluida con el Gobierno de Junín, presentamos un pedido de informes al Concejo Deliberante para saber cómo iba a ser la obra, si estaba contemplada la rotonda, y nunca nos contestaron. Las notas que mandamos al municipio tampoco fueron respondidas. El camino que va a la Laguna está intransitable, los pozos son cada vez más grandes”, asegura Bisio.

Las calles interiores
Esta circunstancia hace que se incremente notablemente el tránsito en las calles interiores de Las Lilas, principalmente en Los Teros y Los Jilgueros, las paralelas al Camino al Balneario. “Los Teros, que es la que pasa por la puerta de El Lihué, es casi una avenida” grafica el dirigente barrial, para luego ampliar: “Los autos pasan a cualquier velocidad, ahora no está muy buena y no se circula tan rápido, pero es muy peligroso y por eso estuvimos pidiendo badenes”.
Asimismo, los vecinos también piden la reparación de las calles de tierra. De hecho, hay quienes se pagaron máquinas particulares para arreglar algunas “que son intransitables”.

Infraestructura
Se estima que menos del 20 por ciento de los pobladores de esta zona cuentan con agua y cloacas. Es por ello que desde la sociedad de fomento se pide la extensión de estas prestaciones básicas “porque los pozos ciegos no dan abasto”. Esto último está relacionado a las constantes lluvias del año pasado que elevaron el nivel de las napas. Y en ese sentido, Bisio reprocha: “En estos tres años no hicieron ni quince centímetros de cloacas”.
Finalmente, en cuanto al alumbrado público, el presidente de la sociedad de fomento sostiene que es “un poco” lo que todavía falta: “No es mucho, tal vez se pueda solucionar con cuatro o cinco luminarias. Pero en todo este tiempo tampoco hubo recambio de lámparas”.

Seguridad
En el verano los lugareños mostraban su preocupación por una sucesión de hechos delictivos que habían puesto en alerta al vecindario.
Sin embargo, esta situación parece haberse revertido. “En los últimos tiempos no se han registrado situaciones de escruches o entraderas, pero es un tema que está siempre latente”, asegura Bisio, para luego remarcar que “el patrullaje está, se ve”.

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