Referentes empresarios de distintos sectores de la Ciudad dieron su visión sobre la situación de las pymes.
Referentes empresarios de distintos sectores de la Ciudad dieron su visión sobre la situación de las pymes.
LOS SECTORES Y LA ECONOMÍA

Caída de las ventas, problemas de financiación y costos, claves en la situación de las pymes

Empresarios locales de distintas áreas productivas dieron su visión sobre la marcada caída de la actividad y el impacto del dólar. Las ventajas de algunos programas que buscan asistir a las pequeñas empresas reduciendo sus cargas.

Un encuentro reciente en la localidad de General Viamonte, donde participaron el Nucleamiento Empresarial del Noroeste bonaerense y la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA) puso de manifiesto una preocupación por la caída del consumo y la difícil situación que atraviesan muchas pymes en la región.
Representantes de distintas cámaras de comercio de localidades coincidieron en que durante el primer semestre del año “se trabajó a pérdida”.
En un comunicado resaltaron que en algunos sectores comerciales se observa "una mortandad de empresas y proyectos que preocupa, y que en el mes de julio de este año comparado con el julio de año anterior hay una caída de un 30% de la actividad en general".
En definitiva, expusieron las mayores cuestiones que hoy preocupan a los actores productivos de la región como los costos fijos, tarifas, tasas municipales y cargas.
Democracia dialogó con referentes empresarios de distintos sectores de la ciudad quienes dieron su visión sobre la situación actual ante los vaivenes económicos.

Complicados con el financiamiento
Cristian Iraola, responsable de Droguería Iraola y Autovedia se refirió a la situación que viven los dos sectores en que se desempeña.
“La situación la veo muy mala. Desde hace siete años que estamos con la droguería y nunca estuvimos como ahora”, destacó.
“Más allá de los costos operativos hay una gran caída del consumo y eso que hablamos de medicamentos. Hay un 25% menos de ventas de unidades”, explicó sobre su actividad.
Por su parte, en el sector automotor, indicó que ya se ven problemas para el cobro: “Hay una caída importante de usados y se cortó la cadena de pagos. Ya cuesta cobrar cuotas”.
Otra problemática que afrontan las pymes actualmente tiene que ver con soportar las cargas sociales, en momentos en que las ventas bajan y se suman otros costos fijos.
Iraola destacó que dentro de la fabricación de productos galénicos no cuentan con excesivo consumo de gas o alta demanda de electricidad como sí le sucede a otras empresas, aún así destacó: “El cáncer de cualquier pyme va a ser la carga social de empleados. Casi un 50% del sueldo se va en carga social”.
También la logística lleva a cuestas una problemática, especialmente por la suba del combustible.
Por su parte, Ricardo de la Fuente, titular de la empresa Indelplás aseguró que la situación del sector industrial “es complicada”.
“Estamos complicados con lo financiero porque cuesta ser predecible y previsible en las operaciones”, explicó. “Indelplás vende a las grandes cadenas de artículos para el hogar de Argentina, estamos llegando donde nadie llegó con industria local y nos cuesta muchísimo generar herramientas de financiamiento”.
Según de la Fuente, “los clientes necesitan comprarte ahora y entregarte cheques a 180 días como hicieron siempre pero ¿cuánto va a valer el dólar dentro de 180 días? Es muy complicado el proceso de venta por la situación financiera”.
Aún así, el titular de Indelplás aseguró que la firma “ha crecido mucho, pasamos de 34 personas a casi 90 de personal ocupado en 2 años y medios, crecimos en oferta de producto y producción y es consecuencia de que invertimos. Y estamos esperanzados de consolidarnos y crecer en el comercio exterior”.

“Un ciclo a la baja”
Antonio Reges, empresario del rubro de servicios industriales generales (de automación industrial) aseguró que la situación depende de cada sector.
“Hay determinados sectores que están con un margen, hay otros que se han quedado sin margen, otros en los que se ha caído mucho la actividad. El panorama es variado”, advirtió Reges sobre el escenario económico de las pymes.
A su vez remarcó: “La construcción depende del rubro que sea; en el caso del telgopor, está desde hace un año con márgenes exiguos, entonces ante una caída de la actividad, lógicamente los márgenes se ponen en rojo”.
En otros sectores, la influencia es menor: “En general, uno sabe que el sistema de la industria tiene ciclos. Estamos en una parte del ciclo a la baja y en estos momentos el desafío es llegar vivo a cuando el sistema se reactive, ese es el panorama”.
Sobre la problemática del financiamiento, Reges también subrayó una situación difícil.
“Está bastante complicado el segmento, la tasa de interés genera una retracción del crédito y esa retracción implica que se vuelvan a ver cheques devueltos de manera importante y es un combo, típico de cuando entramos en crisis”.

Pequeños productores
Muchas pymes del sector del agro y pequeños productores encuadrarían dentro de las pymes agropecuarias, según explicó la titular de la Federación Agraria, filial Junín, Rosana Franco.
“El tema de la suba del dólar con los costos nos descoloca tremendamente. El que tiene deudas, con el financiamiento para producir o comprar insumos con tasas del 45%, es muy complicado, nos descoloca”, explicó Franco a Democracia.
La única ventaja del sector, según indicó, “es que los cereales, soja y maíz van acompañados por el dólar y eso ayuda pero los que somos productores ganaderos o de cerdos, lamentablemente no estamos ajenos a la crisis que pueda tener otra pyme”.
Apostando a la gran cosecha récord de trigo que se espera hacia fin de año, la situación del agro no escapa a la economía general.
“Económicamente el campo está complicado y el financiamiento que hoy tiene es de tarjetas de créditos de los bancos, que no es tanto y solo hay tarjetas agropecuarias para las carpetas que pueden ir al banco. Hay muchos productores que no”, concluyó.

“Un paquete de costos que complica”
El presidente de la Sociedad de Comercio e Industria de Junín, Diego Ruiz, se refirió a “un panorama complejo” que se vive y “con bastante presión desde lo tributario y desde lo productivo, con la suba del dólar, que afecta directamente al normal desenvolvimiento de una empresa”.
“Las ventas bajaron bastante y se está vendiendo menos que el año anterior, menos unidades y es complejo sostener las estructuras diagramadas para un determinado desenvolvimiento del consumo que no se da”, explicó.
Los costos de tasas, los servicios, todos suman y ahogan al sector: “Hay un paquete de costos fijos que hace compleja la situación pero hay que ponerle el pecho a las balas, seguir adelante y tratar de no sacar personal y buscarle la vuelta y alternativas para tratar de pasar la situación”, destacó.

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