Clara Masino, de la Oficina de Empleo, destaca la importancia de las entrevistas.
Clara Masino, de la Oficina de Empleo, destaca la importancia de las entrevistas.
RADIOGRAFÍA DE LA SITUACIÓN LABORAL EN NUESTRA CIUDAD

Más de mil currículums recibió este año la Oficina de Empleo municipal

De los 1077 postulantes, un 60,9% corresponden a desocupados, otro 30,6% son personas que tienen trabajo y el 8,5 restante es gente sin experiencia laboral. Afirman que “lo más común” es que se ofrezcan para atención al público, administrativos, secretarias, atención telefónica y para entrar a la municipalidad. En la Uocra acumulan más de 1500 CVs y en el comercio están paralizadas las incorporaciones.

Un dato que da cuenta de las necesidades laborales que hay en la actualidad pasa por la cantidad de gente buscando trabajo y, en ese sentido, en el primer semestre de este año la Oficina de Empleo de la municipalidad recibió 1077 currículums.
Este promedio de casi 180 postulaciones mensuales es apenas superior respecto a lo sucedido en todo el año pasado, ya que en 2017 la cantidad de CVs presentados en la misma dependencia ascendió a 2056, lo que da una media de 171 por mes. Es cierto que en el segundo semestre la cantidad de recepciones fue menor a la del primero por lo que, si se mantiene esta tendencia, podría decirse que, en definitiva, el número de presentaciones se mantiene estable.
“Esta cantidad de currículums no corresponde solamente a personas que estén buscando trabajo, sino que también vienen los que quieren cambiar o mejorar”, explica a Democracia la responsable de la Oficina de Empleo municipal Clara Masino.
En efecto, de los 1077 postulantes, 656 corresponden a desocupados (un 60,9 por ciento), otros 329 fueron personas que tienen trabajo (30,6%), y otros 92 son de gente sin experiencia laboral (8,5%).
Masino explica que “lo más común” entre los que se acercan a la oficina es que se ofrezcan “para atención al público, trabajos administrativos, atención telefónica, secretarias o para entrar al municipio”. Por otra parte, hay muchos interesados en realizar tareas vinculadas a la construcción, “principalmente albañil y ayudantes”.
En cuanto a las demandas de las empresas, Masino agrega que “lo que se está pidiendo mucho es que se tenga conocimiento de redes sociales, porque hoy son muy importantes, entonces se busca gente que arme ‘fan pages’, que las puedan mantener actualizadas, que conteste los mensajes de Facebook, que se encarguen de las ventas a través de las redes. Es algo que se está imponiendo y por eso, a través de emprendedurismo, se están haciendo muchas capacitaciones sobre esto”.

Otros 1500 en Uocra
En el ámbito de la construcción, el escenario no es el mejor. Así lo afirma el titular de la filial local del sindicato de Uocra, Eduardo Diotti: “Veo mal el panorama porque no hay trabajo. Esto pasa en todos los rubros, hay una desocupación terrible. En la Uocra tenemos alrededor de 1500 currículums que se acumularon entre fines del año pasado hasta ahora, y en estos últimos tiempos se ha acrecentado más”.
Diotti señala que todos los días recibe en la sede de su sindicato entre 20 y 30 personas que “van a preguntar si hay trabajo, y eso es lamentable porque no podemos darles respuestas”.
Muchos de los que concurren “dicen que quieren entrar en la obra de la ruta, pero ahí ya está el plantel completo, hay 160 personas y no toman a más”.
Para Diotti, el problema es que “no se abren nuevas obras”, y en las existentes existe otra dificultad: “No hay armadores y carpinteros, porque están trabajando en la ruta con las alcantarillas y los puentes, y los que uno ve en las obras de la ciudad son de afuera”.
El dirigente sindical, también titular de la CGT de calle Mitre, advierte una situación preocupante entre los jóvenes: “Tenemos al que perdió su primer empleo, que abandonó la escuela, o que tiene 18 años y sale a buscar trabajo, lo que sucede entre los muchachos de 18 a 25 años es terrible. Las obras que se ven en Junín ya tienen su gente y son chicas. Acá, para terminar con la desocupación hacen falta dos cosas: una fábrica y un barrio de viviendas que ocupe a mucha gente. Si hacés 300 casas tenés unos 1200 trabajadores, y eso ayudaría muchísimo. Y cuando los compañeros trabajan, ese dinero se mueve en el mercado de Junín”.
De acuerdo a su análisis, en los 19 años que lleva en el gremio, nunca vio una situación igual: “Algo así yo no lo vi antes, esto es peor que el 2001. Lo que ayuda un poco es la obra pública, el jueves yo estuve en Arribeños, en una obra de cloacas y planta depuradora y ahí trabajan 25 compañeros, pero si la empresa no cobra el 31 de julio, para la obra. Las empresas no están cobrando, ese es otro tema muy importante, hay algunas que no reciben pagos desde diciembre, ¿quién aguanta así? Algo así pasa en la obra del Camino al Balneario, que no empieza. Ese es el problema”.

Sin incorporaciones en el comercio
Aunque no cuentan con una bolsa de trabajo, en el Sindicato de Empleados de Comercio también reciben currículums porque, además de tener contactos con las empresas, hay un movimiento de personal dentro de la institución que siempre se vincula a través de su oficina de Recursos Humanos, en donde reciben a todos los candidatos. Así lo explica el titular del gremio, Federico Melo: “Vemos que hay más afluencia de personas que traen su currículum que no son solamente del sector comercial, sino que también es gente que quedó sin su fuente de trabajo o particulares que eran cuentapropistas y les han bajado considerablemente su actividad por lo que buscan otras alternativas. Pero la incorporación en nuestro sector está paralizada por lo que las posibilidades son prácticamente nulas”.
Melo advierte que la situación del sector es “delicada y compleja” porque hay una retracción en el consumo que genera incertidumbre. “Se advierte que se han paralizado totalmente las incorporaciones en las empresas desde hace más de un año –observa–, y vemos el esfuerzo muy grande que hacen las compañías para mantener su dotación de trabajadores. Hemos visto algunas desvinculaciones aisladas que nos hacen prestar más atención, y hacemos mucho hincapié a que la reactivación comercial se tiene que dar aparejada con el aumento de salarios, tanto de los empleados de comercio, como de todos los sectores para inyectar un poco de poder adquisitivo al trabajador y así alentar un poco el consumo”.
Según su mirada, desde el ámbito local “se están tomando iniciativas”, como la propuesta de días de descuento en el denominado “Big Sale”, una propuesta conjunta de la Sociedad Comercio e Industria y la municipalidad para estimular el consumo. No obstante, Melo remarca que “esas son iniciativas de emergencia” que no generan un mejoramiento consolidado: “Debería haber políticas de mediano y largo plazo para que esto tenga un impacto sostenido. Pero esto es un tema macro, y hasta que el Gobierno nacional no cambie ciertas políticas económicas y piense que la clase media también tiene que tener acceso al consumo –porque pareciera que hay ciertos privilegios a los que un trabajador no puede acceder– vamos a seguir teniendo esta clase de inconvenientes”.

La importancia de la entrevista
Masino sostiene que más allá del envío de currículums a la Oficina de Empleo del municipio, la prioridad para ellos pasa por el contacto con la persona y la escucha: “Nosotros hacemos entrevistas en las que formulamos, a través del portal del Ministerio de Trabajo, una serie de preguntas que desencadena, además, que la persona también se saque su mochila y podamos ayudarla en otras cosas: por ejemplo: vino una persona que tenía una discapacidad a la que, además de trabajar en su inserción laboral, le conseguimos su certificado de discapacidad y eso es gracias al trabajo en red que hacemos con otras dependencias. Ese tipo de acompañamiento también lo promovemos”.
Según su análisis, la entrevista provee otras herramientas y allí “se ve la predisposición al trabajo, si se anotan para ver qué pasa, si están en un grado de desesperación o necesidad extrema, y también ahí se trata de focalizar a la persona en lo que le gusta, lo que le interesa o lo que sabe hacer”.
Además, se les da una orientación laboral y formativa, se les informa sobre los centros de formación profesional y los cursos que se realizan a través de convenios con otros organismos, como uno de repositor y de atención al cliente que se está desarrollando junto al Sindicato de Empleados de Comercio y otro sobre seguridad e higiene que está por comenzar. Inclusive, cuando llega alguien que no terminó el secundario se lo deriva al Plan Fines, “porque eso hoy es fundamental para cualquier trabajo y es lo que todo el mundo pide”.
Es por todo esto que desde la oficina se contactan con todas las personas que mandan su CV por mail o por Facebook y se los invita a acercarse para tener un encuentro personalizado.

Programas
Allí también informan de los programas que se desarrollan en conjunto con el Ministerio de Trabajo de Nación. Uno de ellos se denomina “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, del que pueden participar personas de entre 18 y 24 años que no tengan el secundario terminado, que lo estén completando o que estén cobrando el Progresar. “Allí se abren dos opciones –explica Masino–, una es un Entrenamiento Para el Trabajo (EPT), que son pasantías rentadas de entre cuatro y seis meses en donde el ministerio paga $3.600 por cuatro horas de lunes a viernes, mientras que el empleador solamente se hace cargo de una obra social y un seguro. La otra opción es de formación, nosotros a partir del 1° de agosto vamos a dictar el primer curso CIC (Capacitación de Integración al Trabajo), que consiste en un acompañamiento al joven donde se le da ciertas técnicas y estrategias sobre cómo desenvolverse en el trabajo y demás: esto dura tres meses y en contraprestación se recibe un dinero. La primera etapa es un proyecto laboral ocupacional, la segunda tiene que ver con todo lo que sea derechos laborales, y la última es la alfabetización digital”.
Masino explica que tienen “buenas respuestas” sobre estas iniciativas y advierte que “una gran parte de los que inician con estas propuestas quedan en el Programa de Inserción Laboral, lo que llamamos PIL Empalme, que es un programa posterior al entrenamiento en el que ya la persona pasa a tener una relación contractual con el empleador que dura entre uno y dos años, se le da el alta en AFIP y el empresario recibe una ayuda económica del Ministerio. En lo que va del año nosotros tenemos hechos ocho PIL Empalmes”.

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