El estado de la Ruta 7 a la altura de La Picasa. Foto gentileza de Pedro G. Cocco Rapalini -FM DaLe de Venado Tuerto.
El estado de la Ruta 7 a la altura de La Picasa. Foto gentileza de Pedro G. Cocco Rapalini -FM DaLe de Venado Tuerto.
CONSECUENCIAS DE LAS INUNDACIONES

En diez días bajaría el agua de La Picasa, pero la ruta necesitará importantes reparaciones

En diálogo con Democracia, el presidente del Comité de Cuenca Juan Carlos Duhalde aseguró que “hay roturas de consideración”. El sector de las vías, al estar más bajo, requerirá diez días más y posteriores trabajos para su recuperación.

La situación de La Picasa se normaliza al ritmo esperado mientras el agua continúa su nivel de bajada pero las consecuencias para la calzada van quedando a la vista y se estima que requerirá importantes reparaciones para poder recuperar la transitabilidad en dicha extensión de la Ruta 7.
En diálogo con Democracia, Juan Carlos Duhalde, presidente del Comité de Cuenca de La Picasa explicó cómo avanza la recuperación de la calzada, aunque destacó sobre el estado de la ruta tras el paso del agua: “no me imaginaba tanto, creí que iba a ser mucho menos, pero hay roturas importantes, de consideración”.
Según las últimas mediciones, la laguna La Picasa se encuentra en la cota 104.90, con lo cual, según Duhalde, “la parte donde más agua hay en la ruta tiene aún 10 cm, pero prácticamente en diez días ya no quedaría agua sobre la ruta. Eso sí, habrá que hacer muchas tareas de reparaciones, importantes. Gente del Comité ha recorrido la Ruta 7 y realmente hay bastantes roturas”, estimó .
La extensión ronda entre 9 y 10 kilómetros en total, por lo que el presidente del Comité de Cuenca supone que “ tal vez haya cinco kilómetros rotos pero hay que ver cómo está el resto, más allá de lo que esté a la vista, porque tal vez está flojo abajo. No te olvides de que es una ruta de muy alto tránsito y mucho de ese tránsito es de camiones pesados”.

Las reparaciones
Los trabajos que requiera la calzada del tramo en la altura de la laguna La Picasa no podrá saberse hasta tanto el agua no se retire por completo, para lo que aún restan diez días.
“Todo depende de cuándo termine de bajar el agua y se vea la gravedad de las roturas porque en la parte del puente por ejemplo, hay una parte donde cruza el agua que va desde Buenos Aires a Santa Fe, en esa parte, si bien arriba la ruta se ve bastante sana, abajo se ve que está como descansada, ahí habrá que hacer trabajos. Lo verán los técnicos de Vialidad para saber cuál es el nivel de rotura”, entiende Duhalde.
Según el presidente del Comité de Cuenca, “el reclamo está hecho y Vialidad está en conocimiento de todo”.
Mientras tanto, desde el Comité “estamos trabajando, tratando de mantener la salida del agua por los dos lados, con un volumen importante, de manera de acelerar este tiempo, porque viene el período de lluvias y si no bajamos bastante ahora vamos a encontrarnos con que tendremos nuevamente agua”.
“Nuestra función es seguir tratando de que el agua salga, y esto hasta ahora se está manteniendo”, aseveró al mismo tiempo que indicó que la estación de bombeo sur continúa bombeando normalmente y la estación norte continúa drenando por rebalse, “aunque cada vez menos, porque a medida que baja la laguna es menos lo que sale por rebalse”.
Sin dudas el clima ayudó muchísimo y también el sol con la evaporación, porque aseguró que “es muy importante la cantidad de metros cúbicos que salen por evaporación” .

Autopista sí, desvío no
El presidente del Comité de Cuenca volvió a expresar su postura respecto del desvío que pretende construir Vialidad para evitar los problemas sufridos en 2017.
“Estos son 10 kilómetros a reparar que pueden ser autopista. El desvío que piensan hacer lleva 30 o 40 kilómetros, o sea que por una cuestión de extensión y porque acá no habría nada que expropiar - mientras que probablemente en el desvío si haya que expropiar en algún paso-, es distinto”, manifestó Duhalde.
"Acá el trabajo pesado de debajo de la ruta está hecho. El pedraplén está hecho, lo que haya que reforzar en alguna parte y demás, está fenómeno, pero es mucho lo que ya estaría hecho. Conviene arreglar sobre lo que ya está y son muy poquitos kilómetros para lo que significa una ruta contra 30km del desvío, hablando de costos y demás, significa una millonada de pesos de diferencia, y no creo que estemos en condiciones de tirar manteca al techo”, afirmó.
“Hay que tratar de asegurar lo que está y si hay que hacer alguna inversión tiene que ser en que el agua siga bajando lo más que se pueda”.

COMENTARIOS