DESDE LA LLANURA PAMPEANA

Luego de 5 años, finca Las Antípodas celebra la primera vendimia en Junín

Abrió sus puertas en 2013 y es el primer viñedo de nuestra Región, siendo un hecho histórico. Tras un gran trabajo, dedicación y actitud, hoy comenzaron a recolectar de las plantas las uvas Malbec y Petit Verdot que ya están en proceso de fermentación para la elaboración del vino.

En una Región en la cual nadie se imaginaría este tipo de emprendimiento, desde hace cinco años viene creciendo en Junín el primer viñedo no sólo de la ciudad sino el único en todo el noroeste bonaerense ubicado en Querandíes y Garibaldi, detrás de la Laguna El Carpincho.
Se encuentra emplazado en la finca Las Antípodas y surgió del gusto de un grupo de amigos amantes del vino y encantados por los proyectos originales, que suelen abundar en el mapa de iniciativas comerciales.
En 2013 el sueño de elaborar el vino propio se hizo realidad con la colocación de 1380 plantas, de las cuales más de 600 son Malbec y más de 500 Petit Verdot, cuyas cepas producirán los varietales y un blend. En lo que respecta a las restantes 200 unidades de Cabernet Franc, desde la finca esperan una mejor cosecha para la próxima temporada 2019.

La gran vendimia comenzó a principio del corriente mes y las uvas ya están en proceso de fermentación para la elaboración del mosto y posteriormente el producto final: un vino tinto proveniente del suelo de la llanura pampeana de Junín.
En diálogo con TeleJunín, el emprendedor juninense Mariano Tessone, aseguró: “Nos es muy útil la difusión de lo que estamos haciendo. Empezamos en julio de 2013 y este es el quinto verano que tienen las plantas con un proyecto a largo plazo”.
“Este año logramos el objetivo de realizar la primera cosecha y obtuvimos unos 100 kilogramos de Malbec y 160 kilos de Petit Verdot. Nunca habíamos logrado llegar cerca de estos números, ya que hace dos años tuvimos 20 kilos de Petit, mientras que en 2017 se nos perdió la producción debido al tema del clima. Este año, a diferencia de nuestros vecinos, el clima seco nos vino muy bien”, informó.
“Las primeras siete hileras de viñedos son de uva Malbec y Petit Verdot, mientras que las tres restantes de Cabernet Franc que aún no están produciendo, ya que tuvimos muy poco que no dio bien y las otras son más pequeñas porque las plantamos tiempo después”, expresó.

Los obstáculos
“Hacer un viñedo fue sólo por nuestra afición al vino y por ganas de hacer algo distinto como una segunda actividad, como un cable a tierra y nos pareció que lo debíamos hacer en nuestro suelo juninense”, sostuvo Tessone.
“El principal obstáculo fue la falta de conocimiento nuestra que las suplimos con nuestra asesora, enóloga Gabriela Celeste quien nos ayuda muchísimo, pero vive en Mendoza por lo que a veces cuesta el doble. Acá en Junín, salvo alguna ayuda de Gerardo Pereira que conoce bastante del tema, no tenemos a nadie”, afirmó.
“Después tenemos el exceso de humedad por las intensas lluvias que es bastante complicado para nosotros más ahora que tenemos que poner la malla blanca para evitar a los pájaros que es nuestro principal enemigo público a quienes les encanta las uvas”, indicó.
“Además todo el mundo que tenga una planta de frutales en esta zona como higos y duraznos, se les complica muchísimo. A ellos les gusta la fruta, a nosotros el vino”, exclamó.
“Por otro lado esta cobertura tiene pequeños orificios y se concentra más la humedad que se acentúa con las redes. Esta año como viene seco y con pocas lluvias, no tuvimos ese problema y la uva llegó sana porque la acumulación de agua genera hongos en la planta”, subrayó.
“Tenemos que hacer un trabajo fitosanitario riguroso cada 15 días, y a lo mejor en Mendoza se hace cada 40, que cumpliéndolo y con ayuda del clima, lo logramos hacer de manera óptima”, explicó el emprendedor.
“El otro obstáculo que tenemos son nuestros amigos con los productos herbicidas que son terribles cómo nos dejan nuestras plantas. La vid, al igual que al tomate son testigos para el agroquímico 24D para saber cuánto afecta en la vegetación”, informó.
“Estos productos le hacen muy mal al viñedo, lo deforma y lamentablemente no podemos lograr controlarlo ni solucionarlo, aprendiendo a aplicar productos y riego como para levantarlo”, reveló.

Varietales y blend
“El Malbec , que lo cosechamos hace 15 días, está terminando de fermentar y el Petit Verdot recién ahora estaba empezando a fermentar. Estos son los días más importantes desde 2013 porque el objetivo de llegar con una uva sana y cantidad razonable para lo que tenemos plantado, está cumplido”, apuntó.
“Creo que de esta gran cosecha saldrán más de 200 botellas. Todavía no sabemos si vamos a producir vino con las cepas por separado o mediante un blend. No hay nada definido y con Gabriela acá en Junín vamos a saber cuál va a ser el destino y después pensar el nombre del producto final”, destacó.
“En relación a los eventos, al principio nació como una necesidad económica más allá que la ganancia es mínima. Ahora como el lugar se tornó como un polo de referencia del vino y gastronomía, vemos que mucha gente nos identifica con eso y nos gusta que así sea”, concluyó.



Otros viñedos en la Provincia
“Dentro de la provincia de Buenos Aires hay muchos más proyectos que están más avanzados, pero de otras zonas como Tandil, Sierra de la Ventana y Chapadmalal. En la pampa húmeda creo que somos los únicos junto a uno de Cañuelas del que no tengo muchas noticias”, añadió Tessone.
“Reformulando el porqué de un viñedo en la pampa húmeda y qué nos dicen, hay mucha gente que señaló que podía funcionar bien y otras personas aseguraron que perdíamos el tiempo. Ahora después de cinco años, parecía que nosotros teníamos razón”, exclamó.

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