Satisfecho con el  diagnóstico, el equipo docente continúa trabajando en la adaptación de los alumnos.
Satisfecho con el diagnóstico, el equipo docente continúa trabajando en la adaptación de los alumnos.
SECUNDARIA "DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO"

Balance positivo en las dos semanas de clases en la escuela de la Unnoba

Se realizaron actividades de diagnóstico, pero fundamentalmente se trabajó en la ambientación de los alumnos a la propuesta metodológica que brinda la institución. Cómo funciona la escuela por dentro.

Pasaron dos semanas del comienzo del ciclo lectivo 2018 en la escuela secundaria de la Unnoba, “Domingo Faustino Sarmiento” y desde la institución hicieron un balance más que positivo de cómo se desarrollaron las actividades y la respuesta por parte de los alumnos que iniciaron primer año.
Además, Democracia pudo contactar a padres, quienes dieron su visión sobre la escuela, no solo por lo que conocen en este comienzo sino por lo que ven a través de sus hijos, los primeros alumnos de la secundaria que trabaja por un nivel educativo de calidad, que sea capaz de replicarse en otras instituciones educativas locales.
Juliana D’Andrea, coordinadora Académica de la Escuela Secundaria brindó detalles de la adaptación y las actividades de ambientación a la propuesta metodológica de la escuela.



Muchas actividades
Durante las dos semanas desde el comienzo del ciclo se realizaron actividades de diagnóstico en la secundaria pero fundamentalmente se trabajó con actividades de ambientación a la propuesta metodológica de esta escuela y también respecto de la jornada extendida, especialmente porque los alumnos deben cursar los días sábados.
“Hicimos hincapié en la ambientación de los alumnos, con actividades de ambientación a la propuesta de la escuela. Respecto de las actividades áulicas y de cada materia también nos dedicamos al reconocimiento del espacio físico ya que para ellos es una estructura nueva”, explicó la coordinadora Juliana D’Andrea.
Asimismo, el equipo de la escuela “trabajó fuertemente en el hábito de una buena alimentación, en respetar horarios, el aseo antes y después de comer. La conducta y el orden en el momento de comer”, detalló.
El servicio de comedor es de tipo autoservicio por lo que tienen que considerar las porciones para cada uno y a su vez, luego de comer, poner los elementos utilizados a disposición del personal para limpieza.

Comprensión y resolución
Dentro de lo que compete al ámbito curricular, según D’Andrea, “ellos cursan este primer año en el ciclo básico del secundario lengua, matemática, ciencias sociales, ciencias naturales, inglés y educación física, artes visuales, música y un taller donde se trabajan contenidos de construcción de la ciudadanía”.
“Dedicamos en estos años más carga horaria en lengua, matemática e inglés que es lo que consideramos las competencias básicas que tienen que tener en lo referido a comprensión y producción de textos y resolución de problemas”, explicó.
Sin dudas la metodología que implica movilizar a los cursos a diferentes aulas según la materia es una modalidad nueva para una institución local.
“Se trabajó en el reconocimiento del espacio físico, en los lugares de trabajo porque los alumnos cambian de espacio cuando cambian de materia. También se trabaja en el reconocimiento de sus propios espacios, cuando se retiran dejan en sus muebles, bajo llave, sus útiles escolares, la computadora y los elementos personales para el aseo y saben que tienen que llevar su llave para poder acceder al material para la jornada”.

Buen diagnóstico
Si bien la primera semana los alumnos ingresaron a las 7,30 por una cuestión de adaptación, durante la segunda semana comenzó a regir el horario de las 7:45 hasta las 16,30, hora en que se retiran.
“Cuando ingresan pasan a desayunar y tienen 45 minutos. Luego cada materia dura una hora y media y en el día tienen 4 clases, con recreos de 15 minutos”.
Durante el almuerzo y la tercera clase les queda un tiempo considerable que se usa para distensión, en que trabajan las tutoras con juegos de integración y adaptación.
“Es bueno para ir conociendo a los alumnos, sus necesidades, sus intereses y empezar a detectar problemáticas tempranamente. Estamos muy satisfechos por el diagnóstico, recién estamos pensando en las actividades de nivelación. Los chicos se adaptaron muy fácilmente a la metodología y a los nuevos compañeros, la mayoría vienen solos, no tienen a sus compañeros de la primaria”, destacó la coordinadora.

Apoyo de los padres
D’Andrea destacó el apoyo continuo de los papás con el que cuentan.
“Ellos creyeron en esta propuesta y por lo que hemos podido conversar, si bien no hemos realizado aún reunión de padres, están conformes, se acercan a darnos sus opiniones, a intercambiar”.
Carolina Andreotti, madre de uno de los alumnos expresó que la escuela “superó ampliamente las expectativas. Mi hijo está feliz y yo también como mamá. Era un desafío adaptarse a un ambiente nuevo, a la doble escolaridad pero realmente hay mucha incentivación por parte de los profesores y se respetó todo lo que se había hablado”.
Asimismo, destacó que “la alimentación es excelente y es destacable que los chicos no tuvieron educación física hasta tanto no se les realizó el control médico”.
Por su parte, Alfredo Vacarezza, papá de una alumna de la nueva secundaria destacó que si bien al principio su hija “no quería saber mucho con empezar, realmente está muy enganchada, se le hizo muy llevadero. Tienen una carga de horas importantes pero se le pasa muy rápido, se adaptó perfectamente. Tienen tutores que los acompañan y el proyecto es muy bueno”.
Además expresó que, “es un grupo muy diverso pero buscan equiparar el nivel siempre hacia arriba y creo que todos estamos conformes”, aseguró.

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