La autopista, una realidad

En el año 2013, un grupo de vecinos autoconvocados de Chacabuco comenzó a realizar gestiones para que la Ruta Nacional 7 dejara de ser ruta y pasara a ser autopista. De esta manera, se evitarían los siniestros y accidentes fatales que dejaron un saldo de más de 70 muertos en los últimos diez años.
El proyecto completo de la obra se extiende desde la ciudad de Luján hasta Junín: los 37 kilómetros, entre Luján y San Andrés de Giles, se habilitaron en marzo de 2016 y, en junio de este año, el Ministerio de Transporte de la Nación inició las obras en los últimos 40 kilómetros del trayecto que conecta a Junín con Chacabuco.
Si los plazos se cumplen de la manera prevista, para fines de 2019 estarían terminados los 210 kilómetros que comprende el proyecto entero.
La autopista RN7 Luján-Junín mejorará las condiciones de transitabilidad y de seguridad de los vecinos de Luján, San Andrés de Giles, Carmen de Areco, Chacabuco y Junín disminuyendo no solo el tiempo de viaje, sino también los accidentes, principalmente los choques frontales.
Por otro lado, se agilizarán las condiciones de intercambio agrícola-ganadero en la zona y se reducirá la congestión por los camiones. En los 210 kilómetros que unen Junín con Luján hay tramos en los que el tránsito es de unos 10.000 vehículos por día.

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