Una palabra, un abrazo, una taza de leche. Son muchas las formas en que se puede brindar ayuda a los chicos.
Una palabra, un abrazo, una taza de leche. Son muchas las formas en que se puede brindar ayuda a los chicos.
CONTINUAR CAMBIANDO REALIDADES

La meta para el 2018: Seguir trabajando para aquellos que más lo necesitan

Referentes juninenses de distintas agrupaciones solidarias contaron a Democracia sus logros obtenidos en 2017 y las expectativas y proyectos que mantienen de cara al nuevo año.

El fin del año calendario es siempre el momento propicio para las reflexiones respecto de las metas propuestas que finalmente se lograron, sobre aquellas en las que aún se requiere trabajo y los proyectos y expectativas de cara al nuevo año que llega.
Beto Bordagaray, de la Fundación Crecer Juntos; Rosa Negrette, del merendero Rayito de Luz; Alfredo Azpelicueta, de Dieciséis Solidario; Marcos Rosa, de Donar Tapitas es Donar Esperanzas; Ana Guerra, de Trasplantados Junín y Silvina Arán, del merendero Los Totoreros, referentes de algunas de las tantas organizaciones solidarias que trabajan en Junín brindando su ayuda a quienes más lo necesitan, expresaron sus deseos para el 2018 y los proyectos que los esperan.

Grandes necesidades
Lamentablemente el cambio de año no borra de un plumazo las grandes problemáticas que afectan a la sociedad hoy, pero siempre permite trazar nuevos rumbos y genera expectativas de poder llevar a cabo distintas acciones para paliar al menos las realidades que tanto duelen.
Rosa Negrette abrió recientemente un merendero en el Barrio Los Almendros y en el poco tiempo de vida que tiene el lugar, pudo ver claramente la necesidad mayor.
“Uno ve sus caritas y se da cuenta de que necesitan mucho amor los chicos. Lógicamente también la colaboración para su merienda y su copa de leche, pero especialmente necesitan amor”, expresó Rosa.
“Conocí gente que no esperaba conocer y estoy muy agradecida. Invito a la gente a conocer el merendero para que sume, a colaborar o simplemente estar presente. Espero que el 2018 sea mucho mejor aunque no me quejo del 2017 por todo lo que logramos”, destacó.
La primera reflexión de Silvina Arán, del merendero Los Totoreros es un poco parecida a la que todos quisiéramos como parte de la realidad: “me gustaría que no hubiera lugares como éste, que les ofrece un plato de comida a muchos niños, porque me gustaría que esas necesidades básicas estuvieran satisfechas por el estado”.
Pero como ello no ocurre del todo, Silvina aseguró: “Estoy dispuesta a seguir ayudando a todos los niños y madres que acuden a mi merendero, donde no solo encuentran un plato de comida sino también contención”.
Para el 2018 la meta será no solo continuar trabajando sino lograr mejoras edilicias en el merendero que no cuenta con baño.
“Estoy muy agradecida con aquellas personas que nos ayudaron durante todo este año y espero que sigan colaborando porque son nuestro único sustento. El merendero se mantiene gracias a las donaciones y buena disposición de la gente”, expresó.



Las mismas oportunidades
Para Beto Bordagaray de la Fundación Crecer Juntos, algunas de las cosas más importantes del 2017 tienen que ver con haber podido lograr proyectos pendientes de la fundación.
“Agradecemos a Dios por guiarnos para poder concretar todas las obras que pudimos realizar y metas que pudimos cumplir. Y para el 2018 le pedimos a Dios que nos siga dando salud y mucha voluntad para seguir ayudando a los que más necesitan”.
Marcos Rosa, de la agrupación Donar Tapitas es Donar Esperanza, confía en que este año nuevo que llega “las cosas mejoren a nivel social, para que todos tengamos las mismas oportunidades laborales y estudiantiles”.
Además, destacó la necesidad de “ser más tolerantes uno con el otro y aferrarnos a las cosas simples de la vida. Nunca nos olvidemos que donar es compartir lo que tenemos, y no dar lo que nos sobra”.

Nuevos desafíos
Planificar nuevos proyectos para trabajar en el futuro es sin duda un gran desafío, casi como el que le espera a Dieciséis Solidario con el funcionamiento del Centro Conín.
“Contamos con un grupo excelente tanto en lo profesional como en lo humano.Gente que se ha acercado al voluntariado para ser parte de la familia Conin. Empresas que se suman a medida que nos contactamos. Instituciones , la Unnoba, el Municipio, las Iglesias y la comunidad en general”, expresó Alfredo Azpelicueta.
“De este modo están dadas las condiciones para trabajar en forma mancomunada para combatir la desnutrición y la vulnerabilidad igualando para arriba. Es un compromiso que como sociedad debemos asumir para dar igualdad de oportunidades. Requiere tiempo esfuerzo y sacrificio, pero es el camino”.

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