EL DESORDEN VEHICULAR, UN PROBLEMA REGIONAL

Junín es la ciudad de la Región con más muertes por accidentes de tránsito

Encabeza el triste ranking con 17 fallecimientos por esta causa en lo que va del año. Por su parte, en Pergamino se contabilizan 14, en Lincoln 8, en Chacabuco 5 y en Chivilcoy 4. Funcionarios de estas localidades también padecen el accionar de motociclistas y las continuas transgresiones a las leyes. Y afirman que hay una cuestión cultural que debe ser abordada.

El accidente ocurrido en la madrugada del sábado 11 de noviembre en la intersección de la Ruta 7 y la avenida de Circunvalación le costó la vida al joven Marco David Lovizzio, quien se convirtió en la décimo séptima víctima fatal en el tránsito juninense en lo que va de 2017.
De esta manera, nuestra ciudad encabeza el triste ranking de fallecidos en siniestros viales, por encima de –por ejemplo– los catorce que se registraron en Pergamino (nueve de los cuales se produjeron en las rutas circundantes y sólo cinco en la planta urbana), los ocho de Lincoln, los cinco de Chacabuco y los cuatro de Chivilcoy.
No obstante, el problema del tránsito y, más específicamente, el del comportamiento de los motociclistas, cruza de manera transversal a todas estas ciudades.
Así surge de una ronda de consultas efectuada por este diario, en donde los funcionarios del área de la región remarcan los conflictos que padecen por el accionar de bandas en motos y las continuas transgresiones a las leyes.
Según dicen, la cuestión de fondo que debe ser abordada es educativa y cultural.

“La cantidad de motos es atípica”
Más allá de las dificultades que debe enfrentar, el titular de la Agencia Municipal de Seguridad Vial de Junín, Eduardo Naya, destaca los logros de su gestión al frente de la dependencia. “Las bandas de entre 80 y cien motos, ya no existen más, esa es la primera mejoría importante”, afirma el funcionario.
También subraya la importancia del proyecto para trasladar la oficina, los procesos de compactación que se están llevando a cabo y la puesta en funcionamiento del observatorio para contar con estadísticas.
“Vimos que la cantidad de accidentes no sube –explica Naya– pero lo que sí aumentó es la gravedad de las lesiones. Inclusive hubo muchas más muertes, estamos en un récord de 17 fallecimientos, y eso nos tiene terriblemente preocupados”.
El protagonismo en esta área se lo llevan las motocicletas. “La cantidad de motos que hay en Junín es atípica –continúa el funcionario–, en la mitad de los accidentes de motos que registramos no hubo choque con otro vehículo, son caídas. Viven cayéndose, porque andan a exceso de velocidad, o no saben conducir, porque quieren esquivar los reductores, entonces la pregunta es si se le puede echar la culpa al tránsito, o a la locura urbana como un problema cultural”.
De acuerdo a su análisis, “transgredir con una moto es mucho más fácil”, por su volumen, su tamaño y su practicidad. “Con un auto uno no estaciona en la vereda en el centro, o no gira en U, o no se hace maniobras bruscas, y por sus características la moto permite hacer esas cosas”, añade.
Con todo, insiste en que “hay un tema cultural que tiene una incidencia directa sobre esta problemática”.
Por tal motivo, a los cursos que se hacen para el primer carnet de conducir, se le dio continuidad a la prevención. “Quisiera que el Ministerio de Educación ponga alguna asignatura para tratar el tránsito en las escuelas, de manera que no reciban solamente alguna charla por año, sino que tenga continuidad”, concluye.

“Un operativo por día”
Leonardo Riera asumió en abril como director de Inspección General y de Tránsito de Pergamino. Según dice, allí también el principal problema es “la falta de educación” y, a raíz de eso, “es lo que está pasando en el tránsito”.
Aquí también los motociclistas están en la mira. Y desde que se hizo cargo de la repartición, se realiza “un operativo por día, en promedio, en zonas específicas”.
Uno de los objetivos de la Dirección que encabeza Riera es poner en marcha un Observatorio de Seguridad Vial, ya que no cuentan con estadísticas de la accidentología local. Un repaso por los medios de comunicación locales da cuenta de que en 2017 hubo 14 personas que perdieron la vida en Pergamino como consecuencia de los siniestros viales, pero sólo cinco de ellos sucedieron en la planta urbana, los otros nueve fueron en las rutas que lo circundan.
Asimismo, las agresiones a los inspectores es otra problemática que atacaron, como explica Riera: “Cuando nos pusimos más firmes con los controles, la reacción fue que empezaron a atropellar directamente y con intencionalidad a los inspectores. Hubo un caso de mucha gravedad en la avenida principal en donde un inspector fue arrollado y estuvo un mes hospitalizado. Después de varios hechos de esas características, en el último tiempo hemos casi erradicado esto de atentar contra la integridad física de los agentes”.

“Queremos generar conciencia”
El secretario de Seguridad Ciudadana de Chacabuco, Darío Ciminelli, asevera que el tránsito es uno de los ejes de gestión del intendente Víctor Aiola.
En ese marco, pusieron en marcha un Observatorio Vial con el que recabaron todo tipo de información para hacer un diagnóstico y luego decidir qué acciones desarrollar.
Entre los datos que obtuvieron de ese estudio inicial, vieron que solo dos de cada diez motociclistas utilizaban casco, que prácticamente nadie utilizaba el cinturón de seguridad en los autos y que mucha gente conducía hablando por celular.
“Lo primero que hicimos fue trabajar sobre el uso del casco –cuenta Ciminelli–, se aprobó una ordenanza que prohíbe cargar nafta a motociclistas sin casco y abordamos a los talleres de motos porque allí las preparaban para que sean, prácticamente, de carrera. Porque otro problema es que de las doce de la noche hasta las dos de la mañana andan bandas de diez o quince motocicletas que, además de ser un problema para el tránsito, impiden el descanso de la gente”.
Si bien se muestran satisfechos por los resultados que se están teniendo, todavía falta mucho por hacer. De hecho, según datos del observatorio de la ONG Ciudad Creativa, cinco personas perdieron sus vidas en accidentes en Chacabuco en lo que va del año.
Ciminelli comenta que el trabajo comunal consiste en realizar operativos, algunos “de saturación”, con acciones simultáneas en diferentes puntos. Pero también se pone el énfasis en la educación y la concientización: “En 2016 abrimos la primera escuela de tránsito de Chacabuco para capacitar a aquellos que tienen intención de ingresar a trabajar en la Subsecretaría. De esta manera, empezamos a tener un personal más calificado, que no solamente conozca de la parte operativa sino también en lo que tiene que ver con la educación vial”.
La semana pasada se lanzó una campaña muy fuerte porque “la mayoría de los accidentes fatales tuvieron que ver con que el motociclista no usaba casco, o el vehículo hizo una maniobra indebida, entonces la falta de respeto a la norma provoca estos problemas, y queremos modificar esto en base a la educación y la generación de conciencia”.

Entre 18 y 20 mil motos
El director de Tránsito de Lincoln, Mario Durán, afirma, categórico, que “el principal problema en la ciudad es la cantidad de motos que circulan”, que calcula entre 18 y 20 mil.
De acuerdo a su análisis, las dificultades pasan por que “la mayoría son menores, los padres no toman conciencia de lo que significa darle una moto a un chico, en muchas oportunidades encaran a los inspectores y a la policía, intentan atropellarlos, hacen maniobras sinuosas, hacen Willy, las cortan y las preparan lo que genera ruidos muy molestos, no les dejan ni una luz”, con los riesgos que todas estas acciones implican.
Inclusive, los fines de semana “entran al parque municipal de Lincoln y andan por ahí, corren, se meten en la pista de atletismo”.
Durán asegura que en Lincoln hay “dos bandas de quince o 20 motos”, a las que tienen identificadas. “Ahora estamos trabajando para empezar a hacerles denuncias para que se les inicien causas, también estamos viendo de equipar dos camionetas con cámaras para poder filmarlos y tener las pruebas de las maniobras que realizan”, agrega.
Pero más allá de estos problemas, afirma que los operativos y las acciones que se desarrollaron desde el municipio lograron bajar la accidentología. “Cuando empezamos andábamos en un promedio de tres o cuatro accidentes por día y hoy tenemos 20 por mes, menos de uno por día”, comenta.
No obstante, hay que remarcar que en lo que va del año ocho personas fallecieron en Lincoln en accidentes de tránsito. Y en todos hubo motos involucradas.
“Hace poco más de un mes –señala Durán– fue aprobada una ordenanza, por el Concejo Deliberante, con el apoyo de todos los bloques, que nos da un poco más de libertad para trabajar sobre ese tema. Antes levantábamos una moto estacionada en la vía pública y había que buscar testigos, hacer una denuncia para que no se nos acusara de robo, y esta normativa prevé que toda moto que esté estacionada en la vía pública sin patente puede ser levantada por las autoridades. Ahora hicimos algunos operativos en donde nos llevamos muchas motos sin patente y ahora deberán presentar la documentación sus propietarios. En la misma ordenanza se dispuso que no se pueda cargar combustible sin casco, y tenemos el apoyo total de las estaciones de servicio”.
El funcionario asevera que cuenta con “todo el apoyo” del intendente, quien el mes pasado firmó una resolución en la que indica que todo el personal municipal que vaya a su trabajo en moto sin casco será sancionado con multa y suspensión de tareas.

“Un problema cultural”
La coordinadora de Tránsito de Chivilcoy, Georgina Giaccone, asegura que en esa localidad hay “un problema cultural” que, “de a poco” se está mejorando: “Se está colocando señalización, apuntamos a que se respete más la ley para ordenar el tránsito, estamos instalando reductores de velocidad, hacemos controles de semáforos y muchos operativos”.
Según dice, acá también las motos configuran un problema: “Son grupos de chicos que se juntan y salen a hacer ruido, corren, pero se pudo bajar bastante y seguimos haciendo operativos por ese tema”.
En lo que va del año se pintaron cuatro estrellas amarillas a modo de concientización por las cuatro personas fallecidas en accidentes de tránsito en la ciudad. “También estamos haciendo muchas campañas –agrega Giaccone–, ahora estamos implementando una denominada ‘Yo elijo vivir’ que se hace a través de la Secretaría de Seguridad mediante la cual hacemos eventos e informamos en los medios de comunicación”.
Asimismo las agresiones a los agentes también suelen ser moneda corriente. “Queremos cambiar lo cultural. Es muy difícil, pero de a poco se va logrando”, concluye la funcionaria.

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