ESTUVO HASTA EL DOMINGO EN JUNIN

Una parada del Tren Sanitario

Profesionales de la Salud pudieron contar su experiencia en una actividad donde lo rigurosamente médico y lo social confluyen para convertirse en un estilo de trabajo.

Con el lema del sanitarista Ramón Carrillo quien decía que los problemas de salud "no se resuelven sin una política social que respalde las políticas sanitarias", un equipo de médicos y trabajadores sociales brindaron servicios sanitarios a vecinos de Junín desde el Tren Sanitario apostado en los viejos talleres de la estación local.
Seis vagones, especialmente acondicionados para funcionar como consultorios general, de ginecología, pediatría, odontología o laboratorio de análisis clínico y de rayos X fueron visitados desde el jueves 14 de mayo en nuestra ciudad, donde permaneció hasta el domingo 17.
El coordinador general del llamado Tren Sanitario, José Luis Plano, destacó las actividades de los profesionales y técnicos que a bordo de la formación recorrió en los últimas semanas Lincoln, Chacabuco, Junín y que sigue hacia en Vedia.
"Buscamos aumentar las condiciones de sanidad de los vecinos y, en paralelo, fortalecer las políticas de prevención social, también hay un trabajo activo en el sentido que salimos a buscar a los vecinos que viven alejados y que no pueden llegar por sus medios", dijo Plano a bordo del tren junto a la coordinadora de Salud, Milagros de la Vega y el de Logística, Roberto García.
El dispositivo sanitario y previsional tiene una acción anterior y posterior a la presencia del tren en las localidades porque los diferentes programas que se aplican son consensuados con los gobiernos provinciales, municipales, pero también con cooperadoras, consejos consultivos, ONG, centros de salud y escuelas rurales, entre otros.

Curarse a bordo

Milagros de la Vega, joven, linda y odontóloga, a cargo de la coordinación de salud –función rotatoria entre los distintos médicos del programa–, explicó que los servicios del tren sanitario "están lejos de ser una pastilla" en el mar de calamidades que puede tener la población porque "se trabaja en red. Nosotros nos ocupamos que las personas reciban atención desde asuntos simples a casos complejos con los que nos topamos. Hacemos derivaciones y buscamos dar respuestas".
En el tren la actividad es febril en los angostos pasillos por donde los pacientes circulan. También hay nueve computadoras con conexión satelital que sirven para que en los intervalos de atención, esto es al mediodía y a la noche, se vuelquen los datos de los pacientes o beneficiarios sociales.
"Así que acá un día normal comienza a las 7 con la ducha y el desayuno, sigue con el izamiento de la bandera y la interpretación de Aurora, y comienza el consultorio hasta el mediodía, almorzamos y seguimos. Lo normal es el sobreturno", aseguró Plano, quien tiene muchas anécdotas en el interior alejado y profundo de la Argentina.
"La mayoría estamos formados como médicos comunitarios. Cuando la gente es respetada devuelve eso y es muy agradecida. Nunca tuvimos ningún problema", asegura Plano quien por otra parte explicó que con la consulta, consenso y tiempo trabajaron con las comunidades indígenas del impenetrable chaqueño donde el abismo cultural puede ser insalvable.
El tren cuenta con una farmacia para abastecer las prescripciones hechas a bordo, y un sistema de entrega de anteojos gratuitos.

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