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RUMBO A LAS LEGISLATIVAS

Los intendentes de la Región, dispuestos a hacer valer su peso territorial en 2017

Contrariamente a lo que venía sucediendo en los últimos comicios, donde la injerencia de dirigentes nacionales terminaba influyendo en el armado de las listas, ahora los jefes comunales quieren tener la “lapicera”. Las aspiraciones, movidas y proyecciones.

A diferencia de las últimas elecciones, donde fundamentalmente en el Frente para la Victoria los llamados “caciques” de la Cuarta Sección Electoral –como ministros o legisladores nacionales- imponían su voluntad en la confección de las listas legislativas, esta vez soplan vientos de “cambio” en el tablero político regional y los jefes comunales aspiran a “hacer valer el peso territorial” a la hora de la pulseada por los lugares en las listas de candidatos.
“La lapicera la vamos a tener los intendentes”, se ufanaba ayer, en diálogo con Democracia, un intendente radical de esta sección, haciendo referencia a que los jefes comunales serán quienes decidan los lugares en las nóminas para los comicios legislativos del año que viene, donde en la Cuarta se elegirán siete senadores (se estima que para acceder a una banca habrá que sumar unos 55 mil votos, según el coeficiente de la región) y no se eligen diputados.
La reciente confección de una lista de unidad en el radicalismo bonaerense fue tomada como un síntoma en los intendentes radicales de que el centenario partido está fuerte y Cambiemos también. De hecho, en la mayoría de los distritos gobernados por Cambiemos ya se habla de trabajar para armar listas locales de unidad, como son los casos de Junín, Lincoln, Chacabuco y General Viamonte, donde el frente goza de buena salud.

La gestión del territorio, primero
“Los intendentes tenemos espacio y poder territorial, logramos recuperar muchos municipios en la última elección”, recordó el jefe comunal de Lincoln, Salvador Serenal, en diálogo con este diario. “Tenemos que ser inteligentes, ya armamos una lista de unidad en la UCR, aspiramos a lo mismo en el ámbito local, aunque la interna es sana, no es mala tampoco, sobre todo con las PASO. Ya abrimos la lista el año pasado y no hay nada que indique que no lo volvamos a hacer”, agregó el radical.
“No hay que vender humo, el poder lo tenemos los intendentes, que somos los que ponemos la cara todos los días y no los legisladores”, reforzó un jefe comunal de Cambiemos. Y enfatizó: “No hay más caciques; se trabaja desde el diálogo, el consenso, y también desde el disenso porque es propio de la democracia”.
Los intendentes del oficialismo consultados destacaron que “no hay diferencias con los intendentes macristas” en el reparto de fondos y recursos, tanto de Provincia como de Nación, y mencionaron el caso de Alexis Guerrera, jefe comunal de General Pinto, que “es del Frente Renovador y viene recibiendo apoyo”.
Cerca del intendente de Chacabuco, Víctor Aiola, se entusiasman con la proyección provincial del “boina blanca”, sobre todo a partir de la posibilidad de ser elegido por el foro de intendentes radicales como el nexo con el Comité Provincia del partido, aunque el propio Aiola declaró ayer a este diario que su prioridad sigue siendo la gestión local. “Hacer una buena gestión en Chacabuco es ser un buen radical; pensar en cargos es la chiquita, y es algo que le hizo muy mal al radicalismo”, advirtió.
En su círculo de allegados destacaron el hecho de que haya sido Aiola quien “se la jugó” por el lanzamiento en un acto en Chacabuco de la candidatura del vicegobernador Daniel Salvador para presidir el Comité Provincia. “Va a trabajar para que los intendentes sean respetados, porque son los que gestionan todos los días”, afirmó un dirigente de su espacio.
Sin embargo, ambos objetivos podrían no ser contradictorios para el médico radical: “Quiero poner de pie a Chacabuco y posicionarlo en la Provincia”, sugirió, justo en una semana donde trascendieron sus aspiraciones de llegar a la Gobernación provincial.
Pero más allá de las intenciones de los intendentes, hay dos dirigentes de Cambiemos que pisan fuerte en la Cuarta: el intendente de Vicente López y ex jefe de campaña de María Eugenia Vidal, Jorge Macri; y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, un dirigente oriundo de Carlos Tejedor que fue uno de los principales arquitectos junto a Ernesto Sanz del triunfo electoral de Cambiemos.
Sin desmerecer esta influencia, una funcionaria que habla a diario con el intendente de Junín, Pablo Petrecca, abonó también la hipótesis de que esta vez las listas las armarán los intendentes. Con respecto a la proyección seccional de su jefe político, dijo: “Lo veo muy bien a Pablo (Petrecca), por la gestión y la relación con Provincia y Nación; Junín es una ciudad cabecera, más allá de que en el último tiempo estuvo relegada”.
“Los intendentes han sabido marcar sus posiciones, y esto marca que es un gobierno diferente, donde te podés sentar y lo podés decir”, resaltó.
Uno de los objetivos de Petrecca, según pudo recabar Democracia, es sumar más bancas en el Concejo Deliberante, donde a diferencia de lo que ocurre en otros distritos, afronta una situación complicada, ya que no solo no tiene la mayoría sino que además el presidente del Cuerpo es el meonista Patricio Fay (Frente Renovador). De hecho, desde Cambiemos vienen denunciando que la oposición “pone palos en la rueda para trabar la gestión”. Además, una buena performance electoral significará –sopesan en el petrequismo- una aprobación de la gestión municipal.
Para el peronismo de la región, en tanto, un triunfo electoral el año que viene representará “el paso necesario para ganar en 2019” y recuperar el poder, razonaba ayer un legislador del PJ de la Cuarta, que habló de la profundización de dos modelos de país.

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