LA LUCHA CONTRA LA INSEGURIDAD

Buscan la vuelta de más de 20 policías juninenses al distrito

Hace dos años Junín firmó un convenio con la provincia de Buenos Aires mediante el cual quienes viajaban desde aquí a convertirse en policías debían volver para trabajar en nuestra ciudad. En los últimos días, sin embargo, más de 20 efectivos recién recibidos fueron designados al partido del Tigre.
La medida se tomó en el marco del plan de seguridad anunciado por la presidenta Cristina Fernández el viernes 27 de abril. Inmediatamente después, el Municipio puso en el grito en el cielo y comenzó una serie de gestiones para revertir la medida.
El intendente Mario Meoni, por ejemplo, llegó a recibir a los jóvenes policías en su despacho. “Queremos que vuelvan como estaba previsto y como se les había prometido a ellos, a los jefes de la policía local y a mí», dijo el Jefe Comunal.
Es que el convenio firmado con el Gobierno bonaerense establecía que las personas que se inscribieran para academias policiales en las distritales de las ciudades debían volver a trabajar a esos lugares.
“De esa manera – explicó Damián Itoiz, secretario de Seguridad del Gobierno Local – se garantizaba en parte la cantidad de personal permanente para el funcionamiento de la seguridad”.
Hasta ahora lo pactado se cumplía, pero algo se rompió. “Vemos con asombro que con este plan de seguridad anunciado entre la presidenta y el Gobernador esos acuerdos se dejaron de lado. Se vuelca todo el personal, venga de donde venga, al conurbano. Por eso, por ejemplo, los chicos de Junín fueron derivados a Tigre”, se quejó Itoiz.

Error estratégico

La resolución adoptada por las autoridades provinciales es considerada en el Palacio municipal como un error estratégico. “Podría suceder que muchos de esos chicos o esas chicas, por cuestiones de familia, no pueda ejercer esa tarea en Tigre y den la baja”, anticipó Itoiz.
“Nos vamos a quedar sin esa policía en Junín y tampoco van a ejercer esa función en Tigre”, criticó.
Para el Intendente, esa lectura es posible desde el punto de vista económico. “Los oficiales de ciudades del interior que egresaron en estas semanas se habían inscripto para volver a trabajar a sus lugares de origen, pero todos fueron enviados al Gran Buenos Aires. Sólo cobrarán 1.500 pesos y tendrían que gastar entre 800 y 1000 para trasladarse desde sus ciudades al destino policial”, estimó Meoni.
“Esta situación generará que muchos de estos nuevos oficiales soliciten su baja. Además, todavía hay muchos que no tienen la experiencia suficiente para patrullar las calles del Conurbano”, terminó.

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