MARKETING APLICADO

La reacción local

Un nuevo modelo de gestión.

entamente y obligados por la llegada de marcas de renombre que llegan regadas de recursos económicos, comerciantes o emprendedores locales inician la gestión profesional de marketing y publicidad. Esto no quiere decir que se vuelcan masivamente a los medios sino además, como paso previo necesario, indagan en los atributos que tienen para competir.

En un universo competitivo donde las diferencias ya no son tan grandes y las categorías de negocio se transforman en genéricas, la ventaja está en el detalle, el punto es encontrar donde radica este secreto que nos permite dar un paso adelante sobre los demás.

 

¿De dónde surge la información?

Lejos de las investigaciones de mercado de otras épocas, son las observaciones más sencillas las que habilitan pensamientos valiosos. Indagar en los nuevos hábitos locales, los cambios en la dinámica familiar y la expectativa de la gente en relación a nuestro producto o servicio. Abrir las puertas de la empresa o comercio y romper moldes con la convicción de disponernos abiertamente a los cambios. Es que no hay ventaja más significativa que la que surge de conocer a los clientes y muchas veces lo descartamos en pos de copiar lo que hacen las marcas que llegan desde afuera. Entonces pasamos a la hibridación desde el diseño de la propuesta en si misma o su comunicación y mensaje.

Pareciera ser que muchos, en la urgida reacción, hacen una lectura errónea por la cual miran a las marcas reconocidas como modelos a copiar. Acaso entiendo que si esa es la dinámica, lejos de diferenciarnos estaremos igualando. Surge otro camino que de a poco se empieza a ver en propuestas genuinas que no tienen sino el carácter y la personalidad de sus desarrolladores. Destaco nuevos negocios que se nutren de la dinámica social de nuestra ciudad. Modelos que tienen un objetivo claro. Me refiero a hoteles boutique o cafetines dispuestos en antiguas casas de familia donde nuclean propuestas de diseño, buena atención, productos gourmet, círculos sociales reducidos y el fomento de un punto de encuentro como estrategia de marketing.

En un mundo globalizado donde pareciera que todos nos parecemos cada vez más, entiendo que la regionalización de un estilo es la mejor barrera de entrada para quienes están obligados a estandarizar sus productos o servicios para operar lejos de su casa matriz. Los valores de una ciudad, la construcción de relaciones y la dedicación absoluta a los clientes son la mejor barrera de entrada de quienes llegan, y son bien recibidos, con la batería de la imagen profesional (léase franquicia o sucursal). La reacción es pensar antes de desarrollar la política publicitaria, buscar el ADN de un negocio para que Junín sostenga esos comercios que tanto la caracterizan, son ellos los que conforman la identidad de una ciudad que sigue creciendo.

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