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INSTITUCIONES JUNINENSES QUE INSPIRAN UN PROFUNDO SENTIDO DE PERTENENCIA

Peñas y clubes de amigos, fábricas de compañerismo y de sueños en común

Son agrupaciones que tuvieron su génesis en una sucesión de reuniones entre conocidos y que en ese recorrido se fueron consolidando hasta alcanzar el perfil de entidades más convencionales, con masa societaria y estatuto propio incluidos. En esta nota, algunas de esas historias.

Tener sentido de pertenencia es sentir como propio el lugar donde se vive, se estudia, se trabaja, donde –en fin- el sujeto se desarrolla como persona. Es un valor que se manifiesta a través del compromiso, la constancia, la abnegación y la lealtad a la institución de la que se forma parte.
Precisamente eso, el sentido de pertenencia con un ámbito que los hace partícipes de ricas jornadas de compañerismo, proyectos e ilusiones en común, es uno de los ejes fundamentales de las peñas y clubes de amigos, agrupaciones que nacieron de una sucesión de reuniones entre siete u ocho individuos y que fueron creciendo hasta transformarse en verdaderas instituciones, con estatuto propio y padrón de socios incluidos.
Junín cuenta con una importante cantidad de entes de ese tipo, entre los que figuran la Peña “El Molino”, que ya cuenta con más de cuarenta años de antigüedad, y el Club Atlético Santa Alicia, cuya fecha oficial de fundación fue el 8 de marzo de 2011.
Democracia habló con representantes de esas dos entidades, quienes relataron cómo es armar un club de cero en los tiempos que corren.
En el caso de “El Molino”, el sábado próximo arribará a su cuadragésimo aniversario, acontecimiento que llena de orgullo a Adalberto Antonio Saturno, uno de los miembros fundadores de la peña y actual presidente de la misma.
“La creación de la peña fue con unos treinta muchachos más, algunos de los cuales ya partieron y otros han dejado de jugar al fútbol. Yo todavía tengo la suerte de poder ir y de ver cómo ‘El Molino’ continúa creciendo, con más actividades y gente joven que se suma para aportar sus ideas”, contó Saturno.
Y es que si bien en los inicios la peña fue solo una cosa de hombres que se juntaban a despuntar su pasión por el balompié, en un antiguo sector de la Laguna de Gómez que era conocido como la zona del tobogán (por la presencia de ese entretenimiento infantil), sobre fines de los noventa introdujo en su contenido reuniones sociales como fiestas familiares, cumpleaños y agasajos que tuvieran como protagonistas a los asociados o a individuos conocidos o recomendados por alguno de ellos.
Hoy, la peña tiene sus instalaciones en un predio de una hectárea y media ubicado en calles Lartigau y Los Quilmes. “Tenemos parrilla al aire libre, horno eléctrico, freezer, heladera, mesadas, un salón para 120 personas y todas las comodidades para que prioritariamente el socio o alguien recomendado pueda alquilarlo”, agregó Saturno, quien fue elegido por la asamblea de socios para presidir “El Molino” por dos años.
“Pero acá tenemos claro que el cargo es circunstancial y que las decisiones se toman entre todos, democráticamente, para el bien de la peña, porque para mí este lugar es todo”, expresó emocionado.

El legado de Alicia

En cuanto a Santa Alicia, hoy en día es ya una asociación civil sin fines de lucro, creada y constituida de acuerdo a las disposiciones legales vigentes, bajo la figura de un club deportivo. Surgió de la idea de un grupo de amigos con la necesidad de contar con un lugar de pertenencia, en el cual desarrollar todo tipo de actividades deportivas y de esparcimiento junto a los amigos, familiares y asociados.
“Nuestra misión desde un principio fue fomentar el desarrollo integral de la cultura física, moral e intelectual de los individuos, a través de la realización de actividades deportivas, recreativas y educacionales, y generar un espacio familiar y de esparcimiento para la satisfacción personal de cada socio”, comentó Martín Echave, presidente de la comisión del Casa (Club Atlético Santa Alicia).
Si es por objetivos, Echave y sus colaboradores no se andan con chiquitas: “Queremos ser una institución deportiva reconocida en Junín y el noroeste de la provincia de Buenos Aires, con la capacidad física y estructural suficiente para el normal desarrollo de actividades amateurs y profesionales en todas las disciplinas que se practiquen. Nos gustaría construir en el plazo de 3 a 7 años las instalaciones necesarias para dar inicio a las actividades deportivas y de esparcimiento (sede social; cancha de fútbol; pileta de natación; salón de usos múltiples) Construir en el plazo de 7 a 10 años una cancha de tenis y dos vestuarios”, manifestó el presidente.
En la actualidad, el Casa lleva adelante sus tareas en un terreno alquilado, en barrio Villa del Parque, pero tanto la comisión como los socios son conscientes que para cumplir sus proyectos es necesario gestionar y obtener la cesión de un predio por parte de la Municipalidad de Junín, para un rápido y eficaz inicio de obras.
La historia de Santa Alicia tiene su costado más emotivo en la elección del nombre para el club. Federico Galván, vocal del Casa, recordó que “luego de varias propuestas presentadas por los socios fundadores, la que incluía nombre, explicación y escudo correspondiente, se decidió por unanimidad el nombre de Club Atlético Santa Alicia”.
Fue propuesto por uno de los miembros y se eligió en honor a la madre de dos de los socios del club, que desde la infancia alojaba en su casa a más de veinte personas por fin de semana sin ningún tipo de oposición ni quejas, brindando todo lo que tenía a su alcance para satisfacer a un grupo de adolescentes. Alegre, luchadora y servicial fueron las principales características de Alicia (fallecida en 2010), que fueron incorporadas, a su vez, a la cultura organizacional de la institución.
En cuanto a los colores (naranja, azul y blanco), también resultaron elegidos por votación de los socios fundadores, teniendo en cuenta el gusto particular de cada uno.
A su vez, el escudo fue diseñado por uno de los socios y luego aceptado por la mayoría. Representa la letra A de Alicia en forma invertida y la S de Santa, dentro de una figura pentagonal que simboliza la imagen de una casa (Club Atlético Santa Alicia).

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