En el velatorio de la periodista asesinada hubo disturbios y represión.
En el velatorio de la periodista asesinada hubo disturbios y represión.
ESCALADA DE VIOLENCIA ENTRE ISRAEL Y PALESTINA

La muerte de la periodista Abu Akleh reaviva la tensión

Se temen más enfrentamientos como los que ya se vieron en el funeral y que podrían poner en jaque a la coalición de gobierno israelí.

La muerte de la periodista palestina Shireen Abu Akleh, una de las estrellas de la cadena Al Jazeera, se produjo en medio de la mayor escalada de violencia entre Israel y Palestina registrada en los últimos años y según especialistas puede alentar más enfrentamientos como los que ya se vieron en su funeral y poner en jaque a la coalición de gobierno israelí.

La periodista símbolo del canal catarí, una palestina cristiana de 51 años, murió por disparos de bala cuando cubría una incursión del ejército israelí en el campo de refugiados de Jenín, en Cisjordania ocupada.

Su muerte llegó en un momento en que ambos países se encuentran inmersos en una ola de violencia como hacía años no experimentaba la región, que dejó decenas de víctimas desde marzo, con cuatro atentados en Israel, el incremento de la represión en territorios ocupados palestinos, e incluso en la explanada de la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén (tercer lugar venerado por musulmanes), cuestionando el status quo que rige sobre los lugares sagrados para las tres religiones monoteístas.

Y el viernes, durante el funeral de la reportera, hubo disturbios y represión de parte de Israel a quienes llevaban el cajón desde el hospital Saint Joseph en Jerusalén hacia el cementerio del Monte Zion en la misma ciudad.

La muerte de Abu Akleh, “un símbolo palestino”, se inscribe “en un continuum de violencia”, dijo Ignacio Rullansky, coordinador del Departamento de Medio Oriente de la Universidad Nacional de La Plata, que consideró que “al ser una ofensa a nivel nacional” puede ser “un catalizador de nuevas protestas”, que a veces empiezan pacíficas, pero “podrían derivar en otra cosa a partir de la intervención de fuerzas policiales, como pasó con el cortejo”.

El gobierno de Naftalí Bennett venía siendo cuestionado por distintos sectores que demandaban respuestas más duras frente a la escalada de violencia iniciada en marzo. Para Kopel, la coalición de gobierno “pende de un hilo”: “Los une el espanto a que vuelva (Benjamín) Netanyahu. Su propia naturaleza, que tiene una parte muy derecha y otra no de izquierda pero sí islamista árabe, hace que sea difícil contentar a ambas. 

La opinión pública en Israel parece estar lejos de poner en debate la ocupación a partir de la reciente escalada de violencia y el mismo día del velorio de la periodista, Israel aprobó la construcción de casi 4.500 viviendas en Cisjordania. Este episodio fue consignado por medios locales como una condición de aliados de Bennett.

El viernes, 15 países europeos, entre ellos Alemania, Francia e Italia, pidieron a Israel retirar este proyecto, calificado como una nueva clara "violación del Derecho Internacional" que obstaculiza "una paz justa, duradera y global" en esa región. Los palestinos ven la expansión de los asentamientos en Cisjordania y la anexión del este de Jerusalén como un obstáculo importante para cualquier acuerdo de paz futuro porque reduce y divide la tierra en la que se establecería dicho Estado.

“La resolución del conflicto no está en agenda en Israel. Eso porque Israel no tiene ningún tipo de castigo o consecuencia a nivel internacional por la ocupación de Cisjordania y el bloqueo a Gaza”, estimó Kopel. “Israel está acusado de haberla matado, sin embargo en el velatorio pidió que bajen las banderas palestinas ¿Por qué? Porque lo puede hacer”, dijo.

COMENTARIOS