Francisco publicó un “decálogo” para obispos

Francisco publicó un “decálogo” para obispos

Desde que fue electo, hace casi nueve años, el papa Francisco siempre llamó a los sacerdotes a “tener olor a oveja”. Pero ayer fue más allá, y para dejar aún más claro el rumbo que espera que tengan los curas que llegan a tener más responsabilidades, sacó a la luz “las bienaventuranzas del obispo”, un inédito decálogo para los más de 5000 obispos que hay en el mundo.

En un texto que llamó la atención, totalmente nuevo y evidentemente escrito de su puño y letra, trazó el virtual retrato del obispo modelo, sin dejar atrás las tentaciones que lo amenazan. Así, les recordó a los obispos que deben tener un estilo de vida pobre, que no deben considerar su ministerio un poder, sino un servicio; que no deben convertirse en “burócratas más atentos a las estadísticas que a los rostros, a los procedimientos que a las historias”; que no deben encerrarse en sus palacios; que no deben temer ensuciarse las manos “con el barro del alma humana”; ni escandalizarse del pecado.

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