China responde a Trump con una subida de aranceles
DISPUTA COMERCIAL

China responde a Trump con una subida de aranceles

La respuesta del país asiático en la guerra comercial abierta con Washington se aplicará a partir de junio y afecta a productos ya gravados en septiembre.

China elevará los aranceles de un 10% al 25% a 5.140 productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares.
La medida se produce como represalia porque Washington incrementó el viernes su gravamen a una lista de productos del país asiático por un valor de 200.000 millones de dólares.
Los nuevos aranceles chinos se han anunciado a los 100 minutos de que Donald Trump acudiera a Twitter para aconsejar a Pekín que no respondiera al alza activada tres días atrás.
“Sólo empeorará las cosas”, afirmó ayer el republicano. Estados Unidos aplica aranceles del 25% a la mitad de los productos importados chinos, por valor de 250.000 millones, y evalúa redoblar su desafío frente a Pekín con medidas para gravar bienes a los 300.000 millones restantes.
El aumento arancelario chino entrará en vigor el 1 de junio, aproximadamente la misma fecha en que comenzará a aplicarse de forma efectiva el estadounidense: cuando lleguen a puertos de EE.UU. los productos chinos incluidos en la medida y que zarparon después del 10 de mayo.
Según indicó ayer el Ministerio de Finanzas en su página web, la medida anunciada representa “una respuesta al unilateralismo y al proteccionismo”.
“China espera que Estados Unidos vuelva a la vía correcta de negociaciones bilaterales de comercio, colabore con China y se encuentre en un punto intermedio con China, de tal modo que se alcance un acuerdo mutuamente beneficioso y que convenga a ambos, sobre una base de igualdad y respeto mutuo”.
China ya había asegurado este fin de semana, por boca de su vice primer ministro y responsable de las negociaciones comerciales con EE. UU, Liu He, que no surtirían efecto las medidas de presión de Washington para tratar de obligarle a aceptar un acuerdo en condiciones que considera lesivas para su soberanía. Este lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores, Geng Shuang, reiteró el mensaje en su rueda de prensa diaria: Pekín “nunca se rendirá a la presión externa”, afirmó. “Tenemos la determinación y la capacidad de defender nuestros intereses legítimos”.
Geng no hacía sino repetir lo que ha venido siendo el mensaje de Pekín desde que Trump anunció el día 5 que elevaría los aranceles si no se llegaba a un acuerdo antes del viernes pasado. Pekín, aunque insiste en que las conversaciones siguen en pie y la idea es tratar de llegar a un pacto cuanto antes con Estados Unidos, subraya que no firmará ningún documento que crea que perjudica sus intereses. Que su economía puede aguantar los efectos adversos de los impuestos estadounidenses. Y que, desde luego, no hará ningún gesto que pueda dar la impresión de que su presidente, Xi Jinping, ha inclinado la cerviz frente al presidente estadounidense.

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