Se dispara la tensión por soldados entre las víctimas fatales
CISJORDANIA

Se dispara la tensión por soldados entre las víctimas fatales

Las miradas sombrías de los colonos judíos con el fusil de asalto al hombro y las lágrimas de soldados israelíes casi adolescentes describían en la mañana de este jueves una escena de tragedia en el cruce de Asaf, uno de los principales accesos a Ramala (Cisjordania). Pocos minutos antes, sobre las 11.30, un palestino descendió de su vehículo ante una parada de autobús y punto de recogida de autoestopistas y abrió fuego a bocajarro contra un grupo de militares israelíes.
Tiro a tiro, con frialdad de pistolero, mató a dos soldados y causó heridas graves a otros dos -un hombre y una mujer- antes de huir en el coche. La tensión se ha disparado en los últimos días en el territorio cisjordano ocupado. Otro atentado similar, registrado el pasado domingo en el cercano asentamiento de Ofra, se ha saldado con la muerte de un bebé prematuro y siete heridos de bala. El Ejército selló todas las entradas a Ramala y patrulló a pleno día las calles de la capital administrativa palestina en busca de los autores del último ataque, en el que los expertos en seguridad ven el sello de los comandos durmientes de Hamás en Cisjordania.
Las ambulancias de la Estrella Roja de David ululaban desde la carretera 60, el eje que recorre Cisjordania de norte a sur y que comparten israelíes y palestinos. La perspectiva de la caótica escena de pelotones de soldados a la carrera y sanitarios abriéndose paso confluía en dos cuerpos que yacían junto a la parada de autobús. Estaban cubiertos por mantas oscuras por las que asomaban las botas reglamentarias del cuerpo de Infantería.

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