Vladimir Putin expulsó a 23 diplomáticos británicos y ahondó la crisis internacional.
Vladimir Putin expulsó a 23 diplomáticos británicos y ahondó la crisis internacional.
MUERTE DEL EX ESPÍA

Peligrosa escalada de acusaciones entre Rusia y países occidentales

El Kremlin anunció la expulsión de 23 diplomáticos y el gobierno británico dijo que responderá con más sanciones contra ciudadanos rusos en el Reino Unido, mientras Francia, Alemania y estados Unidos cierran filas con Gran Bretaña.

La crisis del Novichok, la sustancia neurotóxica usada contra un ex agente doble ruso en el Reino Unido, exacerba la tensión entre Rusia y los países occidentales. Al igual que en la Guerra Fría, Estados Unidos, Francia y Alemania, en solidaridad con Londres, denunciaron la "responsabilidad rusa" en este caso y lo consideran una "amenaza" para su seguridad colectiva.
Rusia reaccionó ayer sábado con la expulsión de 23 diplomáticos británicos, cerrará un consulado de Reino Unido y cesará las actividades del British Council en respuesta a las sanciones de Londres.
Gran Bretaña esperaba la expulsión de sus diplomáticos y espías de Rusia. Pero no el cierre del British Council, un organismo cultural británico en todo el mundo, y el consulado británico en San Petersburgo y no descartan otras medidas, tras la elección de este domingo. Por lo tanto ahora le toca el turno a los británicos detallar las respuestas que dará a estas sanciones.
El temor de la oposición en la Cámara de los Comunes y muchos hombres de negocio es que el conflicto escale “fuera de control”, en manos de un Putin astuto y un gobierno británico débil y aislado. Todos recuerdan el conflicto de Malvinas en estas horas y la debilidad del gobierno de Margaret Thatcher cuando fue a la guerra en el Atlántico Sur.
La diferencia es que las fuerzas armadas británicas tienen serios problemas presupuestarios y cualquier operación de mayor envergadura necesita el apoyo de la OTAN y de su aliado “especial”, Estados Unidos. También hay serias diferencias con sus aliados europeos, reticentes a un escalada contra Putin, cuando Alemania tiene un gasoducto que llega de Rusia e Italia goza de relaciones comerciales privilegiadas. Putin va a trabajar sobre las contradicciones de los aliados con su habilidad de espía.

Máxima tensión
Vuelve a estar en el ojo del huracán tras el envenenamiento de un ex agente doble ruso en el Reino Unido con una sustancia neurotóxica de uso militar desarrollada en secreto, aunque Moscú desmiente estar implicado en este caso.
Para Thomas Gomart, director del instituto francés de relaciones internacionales (IFRI), esta tensión es "un síntoma adicional de un deterioro rápido del contexto estratégico" mundial, desde Irán a Corea del Norte, en medio de la imprevisibilidad del presidente estadounidense Donald Trump.
"Pese a los intentos de París de rebajar la tensión con Moscú, nos encontramos en una situación de enfrentamiento indirecto donde Rusia y algunas capitales europeas se exponen a una escalada", analiza Thomas Gomart.
Tras el Reino Unido, el presidente francés Emmanuel Macron anunció próximas "medidas" contra Moscú. Otros países europeos seguirán probablemente sus pasos.
"Rusia y Europa se encuentran ahora en un ciclo de sanciones y contrasanciones (...) El tema es saber si será proporcionado y limitado o, al contrario, si degenerará", afirmó al diario La Croix el profesor de Sciences-Po (Ciencias Políticas) Cyril Bret.
Cabe añadir un clima de sospecha generalizada hacia Rusia, acusada además de querer desestabilizar a los países occidentales con injerencias en sus procesos electorales y campañas de desinformación en las redes sociales.

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