Venezuela: Zapatero pidió a la oposición que vaya a comicios
INTERMEDIACIÓN

Venezuela: Zapatero pidió a la oposición que vaya a comicios

El expresidente español, situado como mediador en el conflicto político del país petrolero, envió una carta a la coalición antichavista MUD. Reclamó que firmen adhesión para ir a las elecciones de abril. Los opositores se niegan, tras perder en octubre pasado.

Las negociaciones entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana quedaron enterradas sin acuerdo. Las fuerzas críticas con el chavismo consideran inaceptable que la convocatoria de elecciones presidenciales, que llevan años reclamando, se haga ahora con unos tiempos y unas reglas del juego que favorecen al oficialismo.
A pesar de ello, el ex presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mediador entre las partes, les pidió por carta que aceptaran las condiciones del Gobierno, que fijó los comicios para el 22 de abril.
“De manera inesperada para mí, el documento no fue suscrito por la representación de la oposición”, escribe el ex mandatario socialista, que empezó a viajar a Caracas hace dos años para explorar las posibilidades de entendimiento y acompañó la mesa de diálogo instalada el pasado otoño en República Dominicana.
“No valoro las circunstancias y los motivos, pero mi deber es defender la verdad y mi compromiso es no dar por perdido el lograr un compromiso histórico entre venezolanos”, continúa.
Con esta premisa, Zapatero, se dirige a los partidos opositores exhortándolos a asumir las exigencias del régimen.
“Le pido, pensando en la paz y la democracia, que su organización suscriba formalmente el acuerdo que le remito, una vez que el Gobierno se ha comprometido a respetar escrupulosamente lo acordado. Esta petición la formula desde mi convicción profunda en la necesidad de este acuerdo y desde mi compromiso por el cumplimiento del mismo”, insta en una misiva enviada a los dirigentes de esas formaciones.
Las conversaciones para tratar de revertir crisis política generada por la oposición de Venezuela, que apenas registraron avances, estuvieron marcadas por posiciones radicalmente encontradas.
De un lado, la intransigencia del gobierno, que en abril de 2017 emprendió una huida hacia adelante para laminar a la oposición.
Del lado opuesto, reivindicaciones teñidas de animosidad por parte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Esta alianza, integrada por fuerzas dispares, de amplio espectro ideológico, y ahora profundamente dividida, además de la celebración de elecciones con garantías, demanda la liberación de los presos políticos y un corredor humanitario para que pueda llegar ayuda internacional.
Con respecto a los comicios presidenciales, estos partidos pedían que se celebraran a partir de junio, pedían que quedara sin efecto la inhabilitación de algunos de sus líderes, como Henrique Capriles, de Primero Justicia, o Leopoldo López, de Voluntad Popular, que se encuentra bajo arresto domiciliario desde el verano pasado.
La familia de uno de los símbolos de la oposición agradeció entonces a Zapatero las gestiones para que pudiera abandonar la cárcel de Ramo Verde después de más de tres años.
Sin embargo, desde ese momento la situación precipitó. El chavismo eligió una Asamblea Nacional Constituyente que opera como brazo ejecutor del Gobierno y endureció el control de todos los resortes institucionales. Hubo elecciones regionales en octubre. La MUD optó por participar y perdió representación.

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