Merkel y socialdemócratas alcanzan  un acuerdo de gobierno hasta 2021
ALEMANIA

Merkel y socialdemócratas alcanzan un acuerdo de gobierno hasta 2021

Los conservadores de la canciller y los socialdemócratas sellaron un contrato, que dejaría como ministro de Exteriores a Martín Schulz.

Los conservadores de la canciller Angela Merkel y los socialdemócratas de Martin Schulz, alcanzaron este miércoles un acuerdo de coalición gubernamental, poniendo fin posiblemente a cuatro meses de punto muerto político en la primera economía europea.
“Tenemos un contrato de coalición” entre los demócrata-cristianos (CDU/CSU) y el Partido Social Demócrata (SPD), anunció el ministro de Finanzas y de la Cancillería, Peter Altmaier, tras una última ronda de negociaciones de 24 horas seguidas en Berlín. “Estamos cansados, pero satisfechos”, indicó por su parte Alexander Dobrindt, uno de los principales negociadores de la CSU.
Ante las reticencias del SPD para aliarse de nuevo con los conservadores, estos tuvieron que hacer varias concesiones. Los socialdemócratas de Martin Schulz obtendrán así varias carteras clave, como la de Finanzas, según el contrato de coalición.
Esto marca una ruptura con la herencia del ortodoxo Wolfgang Schaeuble, conservador y titular de Finanzas durante ocho años, hasta finales de 2017. Según la prensa, la responsabilidad la asumirá Olaf Scholz, alcalde de Hamburgo, la segunda ciudad del país, y una figura respetada del SPD.
De hecho, Schulz renunciará a su puesto como líder del Partido Socialdemócrata, según pudo saber DPA. El político asumirá el Ministerio de Exteriores en el futuro Gobierno de coalición.
Los socialdemócratas alemanes obtendrán además el ministerio de Trabajo, Familia, Justicia y Medioambiente.
Los demócrata-cristianos de Merkel controlarán Defensa, Economía y Energía, Sanidad, Educación y Agricultura. Sus aliados bávaros (CSU) liderarán el Ministerio del Interior y la Patria, el de Transportes y el de Desarrollo y Cooperación Económica. Este reparto de carteras representa un importante avance para el SPD respecto a la gran coalición del gobierno saliente (2013-2017) en el que también participaba. A Angela Merkel no le quedaba margen de error si quería permanecer en el poder. En las elecciones legislativas de septiembre, marcadas por el repliegue de los partidos tradicionales y el avance de la extrema derecha, no proporcionaron una mayoría clara en la cámara de diputados.
La canciller se veía obligada a entenderse con el SPD, con el que negociaba desde principios de enero, después de no haber logrado formar una coalición con los Liberales y Los Verdes en noviembre. Desde octubre se limitaba a gestionar los asuntos corrientes, lo que le hizo perder brillo en el escenario internacional.
Las discusiones se atascaron en la cuestión del gasto militar y, sobre todo, en el mercado de trabajo y una reforma de la seguridad social dirigida a reducir las desigualdades entre la sanidad pública y privada.
Para comenzar su nuevo mandato de cuatro años, la canciller, de 63, aún tiene que superar un importante obstáculo: el del voto de los alrededor de 460.000 militantes del SPD, que se pronunciarán en una consulta interna por correo que se llevará a cabo durante varias semanas.

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