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El mundo del tatuaje, entre la moda y la libre expresión del cuerpo y el arte

Una práctica antiquísima, que por muchos años fue estigmatizada por la sociedad, hoy es marca registrada en muchos adolescentes y adultos de nuestra ciudad. Cuidados y consejos para una buena experiencia.


domingo, 20 de enero de 2013

Si bien algunos descubrimientos remontan la cultura de los tatuajes hacia el siglo II DC, no hace muchos años atrás, tatuarse era una actividad que no solía mirarse con muy buenos ojos.
Los cambios en el imaginario social y, por ende, la evolución cultural en estos tiempos que corren allanan el camino para repensar hoy el tatuaje como una libre expresión del cuerpo y del arte, grabado en la piel.  
Aún cuando hay quienes guardan sus resquemores respecto de estos cuerpos pintados, lo cierto es que ya no sorprende ni genera tanto revuelo como años atrás.
Una moda particular que no desaparece con los años, sino todo lo contrario. El tatuaje elegido, acompaña a quien se lo hace durante toda la vida.
 
Elección del diseño

La decisión de hacerse un tatuaje para muchos implica tiempo, tanto para asimilar que quedará por siempre en la piel como para elegir un diseño que nos represente o que contenga un significado especial.
“Son pocos los clientes que llegan a ver el tatuaje como arte, ya que muchos lo eligen más por una moda”, explica Walter Rodríguez, tatuador.
“Cuando se decide tatuarse, más allá de que muchas veces se conoce al tatuador por el boca en boca, el cliente tiene que preguntar, pedir la carpeta de esa persona que nos va a hacer el trabajo. En síntesis, elegir bien para salir conforme”, aconseja.
Colega en el rubro, Lucas Latina, explica que “los tatuajes más pedidos son los nombres, puede ser de familiares o bien frases, escudos, estrellas. También se piden las mangas –del tipo que tiene Tinelli en su brazo y están de moda”.
Como generalmente los tatuadores dibujan y diseñan, muchos clientes les piden a ellos que creen algo para tatuarse.
“Si bien suelen llegar al estudio con una idea de tatuaje ya decidida, hay quienes vienen a consultar con otras ideas para que les diseñe algo y en base a eso se realiza luego el trabajo”, cuenta Lucas, que junto a un amigo tienen el local “Lucas Tattoo”, donde además del estudio de tatuajes, se realizan piercings, cortes de pelo y funciona un local de venta de ropa.
Sobre la decisión a la hora de tatuarse, Walter, quien trabaja por su cuenta en su propio estudio, suele mencionar, en el caso de las chicas que “a veces tardan cinco minutos en elegir lo que van a llevar toda la vida y tal vez tardan un año en elegir un vestido que van a usar una sola noche. Eso te da la idea de que muchas veces se ve como una moda más que un arte”, resalta y continúa sobre el género femenino, “hoy por hoy hay muchas más mujeres que se tatúan. Si bien son tatuajes más chicos y es el hombre el que se anima a los más grandes, hay algunas mujeres que sí se animan a las piezas grandes. Por suerte el tatuaje hoy ya no es tan marginal como hace años, hoy es un artículo de lujo”.

Recomendaciones y cuidados

Tanto Lucas como Walter coinciden en las recomendaciones básicas a la hora de cuidar la piel y el tatuaje luego del trabajo.
“Se requiere mantener la piel bien higienizada durante los primeros tres, cuatro días después de hecho el tatuaje, que es cuando la piel está más expuesta y mantener una hidratación adecuada para que no se seque”, explica Walter.
“Debe mantenerse higiénico e hidratado para que la primera capa de piel salga sola sin arrastrar pigmentación”.
Lucas advierte sobre los lavados del tattoo, “deben realizarse cuatro veces por día con jabón neutro blanco, y luego aplicar crema que puede ser After Tattoo, que tiene una fórmula diseñada para el tatuaje o bien una hidratante –como Dermaglós-. Se debe aplicar en cantidad justa para que no quede muy húmedo”.
Luego de los primeros días de cuidado más exigentes, siguen de veinte a veinticinco días de continua hidratación. “Ya no hará falta lavarlo sino que se mantiene con la ducha diaria y al resguardo del sol. Los tres primeros días de cuidado son fundamentales, pero el resto va solo. Ahora, si en esos primeros días hacemos las cosas mal, el tatuaje va para atrás y no lo podemos recuperar”, advierte Walter.

Pedidos originales

Uno de los trabajos más originales que le pidieron a Lucas fue el de un devoto que le pidió que le tatuara la imagen de San La Muerte.
Walter, por su parte, recuerda: “Una chica me pidió una calaverita pirata en la parte plana del cartílago de la oreja. Fue muy original y disfruté mucho hacerlo. Fue lo más pequeño que hice”, cuenta.
Los tatuajes, más allá del gusto estético y las elecciones de moda, suelen ser importantes para los trabajadores del tattoo. “Representan momentos de nuestra vida y de nuestra carrera. Está bueno que se hagan viejo con uno”, concluye Walter.

Costos

Los precios de los tatuajes dependen en general del tiempo que toma el trabajo, que actualmente ronda los $ 180 y los $ 250 la hora.
A veces se reservan sesiones completas de $ 550 a $ 600, donde se hace una estipulación del tiempo que tomará el trabajo.

Condiciones sanitarias

Los lugares dedicados a realizar tatuajes y piercings deben mantener cuidado de la higiene de utensilios y sustancias que requieren estas técnicas.
Es importante la limpieza y la desinfección diaria del local donde se tatúa y tener botiquín obligatorio.
Es necesario que se les informe a los clientes sobre las contraindicaciones y las medidas higiénicas que requerirá llevar a cabo una vez terminado el tatuaje.
Es aconsejable que realice una prueba de alergia para evitar reacciones posteriores.
Los utensilios de trabajo deben ser no tóxicos, para evitar irritaciones o alergias y estar correctamente esterilizados. Se recomienda que sean descartables.

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