Maravilla viajará a Barcelona para operarse esta semana.
Sergio Maravilla Martínez sigue en Las Vegas, luego de consagrarse campeón del mundo de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) tras vencer el sábado al mexicano Julio César Chávez Jr. Sin embargo, ya piensa en una futura pelea en la Argentina y adelanta su gusto por un lugar para mostrarse ante su público. "Puede ser en River. Es un sueño para mí. Ni hablar de una despedida", dijo ayer en declaraciones a Radio Mitre.
Mientras tanto, los dirigentes millonarios iniciarían gestiones para poder cumplir el sueño del campeón. Pero no será fácil que se cumpla, por lo menos en 2013, donde Maravilla buscará competir con los mejores de su peso, por una bolsa muy importante, difícil de costear en el país.
El quilmeño confesó que tiene cuatro sueños, y que dos ya los cumplió: "Recuperar el cinturón de las 160 libras (73 kg), triunfar en Las Vegas. Me queda un combate grande en la Argentina, y que me voten como el mejor boxeador libra por libra", admitió. "Ser el mejor de todos es una obsesión. Ser N°1 es lo más difícil", agregó.
En relación a las heridas de la pelea, el campeón describió: "Pasé varias horas en el hospital para hacerme unos puntos en el ojo, unas grapas [como unos ganchos, para unir las suturas] en la cabeza", dijo Maravilla.
