Benito de Miguel
 
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JUNIN: Diario Democracia El Diario de JUNIN ARGENTINA
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ESPECIALES

 


SE RECORDARON LOS 30 AÑOS DEL GOLPE MILITAR DE 1976

Junín también pidió por la verdad,por la memoria, por la justicia

Una importante cantidad de público acompañó el desarrollo del acto realizado anoche en el «Triángulo de la Memoria», en la plaza «25 de Mayo».

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Como en todo el país, se cumplió también ayer en nuestra ciudad un acto en memoria y reclamando verdad y justicia a los 30 años del Golpe de Estado de 1976, organizado por las Madres Plaza de Mayo y familiares de detenidos y desaparecidos de Junín y que tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo. Todo se desarrolló en un marco multitudinario de público que rodeó el «Triángulo de la Memoria» en la plaza principal. Uno de los momentos más emotivos del acto fue casi al comienzo del mismo, cuando la joven Carolina Lablunda leyó la nómina de los desaparecidos y asesinados juninenses con el unánime «Presente» que partió de los asistentes al acto.

Tras la lectura de adhesiones, Marcelo Giecco contó su participación en un acto realizado el miércoles último en el aula magna de la Facultad de Ciencias Económicas donde se rindió un homenaje a todos los estudiantes de esa carrera desaparecidos durante la dictadura. Entre ellos se encuentran dos juninenses: Benigno Gutiérrez y Jorge Mario Sadoux, cuyos familiares -presentes en la ceremonia cumplida anoche en Junín- recibieron de manos de Giecco un certificado donde constaba el carácter de estudiantes de dicha Facultad. En la oportunidad hicieron uso de la palabra Maximiliano Torretta, Ana Maltese, Susana Bogey, además del descubrimiento de placas por parte del Gobierno Local, concejales, Madres de Plaza de Mayo y alumnos del Instituto Nuestra Señora de la Guardia de Baigorrita.

Asimismo, una representante de familiares y de la comisión organizadora de los actos del 24 de marzo, hizo uso de la palabra donde pidió al intendente y concejales el cuidado y preservación del espacio de la memoria, erigido con el trabajo de familiares y ciudadanos de Junín comprometidos con el repudio a la dictadura, a la vez, la oradora se dirigió a las actuales autoridades del Grupo de Artillería 10 (ex 101) para facilitar el esclarecimiento de la desaparición y muerte de Hugo Torretta, Adelmar Adrián Romié y Gilberto Alfredo Mesa. «Las actuales autoridades del Grupo de Artillería 10 deben facilitar el esclarecimiento de esos hechos que se produjeron bajo la comandancia de ese cuerpo en el año 1976. Seguramente en esa dependencia debe haber testimonios que permitan esclarecer esos asesinatos y liberar del manto de sospecha a todo ese cuerpo», expresó.

Pronunciamientos gremiales

Con motivo de cumplirse el 30ª aniversario del Golpe de Estado de 1976, el SADOP (Sindicato Argentino de los Docentes Privados) delegación Junín convocó «a sus afiliados a reflexionar críticamente y mantener vivo el recuerdo de los trágicos sucesos que enlutaron a nuestro país. El terrorismo de Estado, los tormentos, las desapariciones de personas, la apropiación de niños, el vulgar robo de bienes e inmuebles, la destrucción del aparato productivo, la persecución de dirigentes sindicales, trabajadores y artistas, la censura de prensa y el control ideológico en las escuelas, son algunos de los procedimientos an-ticonstitucionales que nos obligan a trabajar permanentemente por el estado derecho y la justicia social. Tener presente el pasado nos permitirá proyectarnos es-peranzadamente hacia el futuro. Como docentes privados y ciudadanos nos sentimos comprometidos con las nuevas generaciones convencidos de que sólo la verdad nos hará libres. Nunca más permitiremos que se instale la cultura de la barbarie en nuestra sociedad», concluye el comunicado firmado por los profesores Rubén Américo Liggera y Claudia María Camarero, secretario general y secretaria de educación y prensa respectivamente del SADOP Junín.

Por su parte, la Asociación Trabajadores del Estado, ATE Seccional Junín, también adhirió al acto y recordó «a todas las compañeras y compañeros, asesinados y desaparecidos por la dictadura militar, «la lucha de ellos es la nuestra. Cada uno de los compañeros tenía un compromiso profundo con la lucha por una sociedad igualitaria, solidaria y justa. Dieron sus vidas por sus ideas. Ninguno era ingenuo o neutro ante el mundo que les tocaba vivir. Hoy, como ayer, nuestro compromiso es el seguir el legado histórico que nos dejaron. Hoy la pelea sigue, más que nunca. Como siempre», finalizó la nota firmada por Julio Miguenz, secretario general y Luis Lance, secretario de organización.


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Homenaje de alumnos del Instituto Nuestra Señora de la Guardia de Baigorrita

Nunca MasAlumnos del Instituto «Nuestra Señora de la Guardia» de la localidad de Baigorrita se sumaron al homenaje a los desaparecidos y víctimas de la dictadura militar, tomando parte del acto desarrollado anoche en la Plaza «25 de Mayo» de nuestra ciudad, con el descubrimiento de una placa y la lectura de un trabajo alusivo a la fecha, cuyo texto es el siguiente:
«Los pueblos que olvidan su pasado, los pueblos que ignoran su historia no pueden arraigarse en el presente, ni proyectarse hacia el futuro, por eso es tan importante recordar este día.
Hoy hace treinta años del último Golpe Militar, donde se destituyó a la presidenta María Estela Martínez de Perón, dado por los militares Videla, Masera y Agosti. Se instaló una dictadura militar o dictadura militar cívica que aplicó el terrorismo de Estado. Dice un escritor «que jóvenes son los que no tienen complicidad con el pasado», por eso nosotros como jóvenes y como generación no contaminada, debemos crear una Nueva Conciencia Histórica basada en la justicia, el amor, la solidaridad, la libertad y el respeto de los Derechos Humanos y comprometernos, pues la dependencia pasiva es incompatible con la dignidad humana. Los necios, los mansos, los ignorantes, por falta de confianza en sus propias fuerzas, entregaron su destino a la complicidad de los demás, como ocurrió hace 30 años, en que en cierta forma por miedo, autocensura, todos callaron y consintieron, aún los medios de comunicación más importantes del país, esos que hoy tienen el descaro de criticarnos a los jóvenes, pero olvidan que somos hijos o nietos del Proceso y herederos de este presente que se pudo haber evitado.


El miedo está en la sociedad y fue el gran triunfo de la Dictadura, de ahí el vacío que hoy sufrimos o sufre la juventud, no razona, no piensa, sigue el consejo de los mayores «no te comprometas», así estamos ante la presencia de un vacío de ideales y valores éticos. Queremos decirles que este no es un acto político sino un recordatorio de lo que sucedió hace 30 años, donde los argentinos debemos asumir nuestra propia decisión frente a uno de los períodos más dolorosos de nuestra historia. Se está construyendo un nuevo sentimiento común, alrededor de la memoria, la verdad, la justicia. La historia negada, el ocultamiento, provocan un realismo en la sociedad que sólo pueden repararse volviendo a hilar y a tejer la historia reciente. Es aquí que aparece nítido y fundamental el papel de la escuela, de los educadores y de los alumnos, pues es imprescindible que desde las instituciones educativas retomemos esa reconstrucción histórica y tanto los docentes como los alumnos seamos protagonistas de ella».

Nunca Mas

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Teniendo viva la reivindicación de la Memoria,en la búsqueda de la Verdad y la Justicia
Escribe Susana Bogey

 Me piden un testimonio personal sobre el luctuo-
so día que ayer conmemoramos, y casi he perdido este ejercicio. Por convicción y por costumbre, dado mis tareas habituales en lugares de representación social, de militancia, me he acostumbrado al discurso en plural, a las interpretaciones desde la connotación colectiva, a la contextualización. Y volver a lo particular da trabajo, y hasta es en cierto modo, un acto de soberbia, ante tanto desastre, tanto dolor, tantas pérdidas personales y sociales, donde lo propio parece tan poca cosa.- Lo mismo al lado de tanta resistencia, generosidad y compromiso, que también los hubo, en todo nuestro pueblo. Nuestro pueblo chico, nuestra Nación, la comunidad internacional.
Pero vamos a hacer el esfuerzo, porque creo que esto también tiene un valor, porque de muchos gestos individuales articulados -que en su conjunto adquieren otra significación- también se construye la historia. Como decía Galeano,«Los pies del tiempo caminan en nuestros pies».

Los hechos, en su mayoría se conocen: éramos jóvenes idealistas de una generación que marcó una inflexión en su tiempo. Desde fines de los ’60, principio de los ‘70 inauguramos una ética y una estética diferente. El compromiso social adquiría un significado especial, y en esta actitud asumida se referenciaba todo lo demás. Como bien lo decía la canción preferíamos «el pelo libre» a «la libertad con fijador». El conocimiento y la creatividad adquirían sentido en la disputa de poder por dominar la realidad, que básicamente concebíamos como injusta.

Alguien ha dicho: Pinta tu aldea y serás universal.. Y es cierto. En este contexto, Junín no era una isla. Y se pobló de grupos de muchachos y chicas muy activos, muy comprometidos, que se manifestaban en las distintas expresiones del arte, en la labor comunitaria, en la militancia política, en grupos religiosos progresistas que dimensionaron la importancia de otro vínculo de las Iglesias con la Sociedad. Abundaban los iniciativas autogestionadas que implicaban gestar saberes y confrontar las que hasta entonces se aceptaban como verdades reveladas. Así es que se transformaron en parte del paisaje cotidiano los grupos literarios que sostenían sus propias publicaciones, los de teatro independiente, las mesas de discusión, los cine-debates. En las distintas ramas de actividad se gestaban formas embrionarias de un sindicalismo diferente, más ligados a los intereses de las bases que representaban. ( En lo personal recuerdo haber participado de la organización de la UTEJ -Unión de Trabajadores de la Educación de Junín, de cuyo núcleo gestacional se cuentan muchos represaliados por la dictadura: desaparecidos, muertos, exiliados, cesanteados, etc) . Había también en el radio céntrico algunos cafés tradicionales de reunión, donde en cada mesa «se arreglaba el mundo.»

Lo que podemos afirmar - y ni los más reaccionarios podrían decir lo contrario- es que en esta nuestra Patria Chica, donde el registro de los hechos es más fácil y todos nos conocemos, no hubo ni bombas, ni secuestros, ni asesinatos, ni todas esas acciones que los golpistas atribuían a sus» enemigos», con lo que pretendieron justificar el asalto a la legalidad institucional y el golpe genocida. Lo que no impidió que se contara entre los muchachos juninenses 33 desaparecidos, muertos en torturas y/o fusilamiento. Y cerca de 180 represaliados de otras formas:
Secuestros y torturas seguidos de prisión blanqueda o de libertad posterior, detenciones a disposición de Jueces Federales ( que no garantizaban ninguna legalidad, sino que servían al gobierno de facto) , del Poder Ejecutivo Nacional, los exiliados, los autoexiliados por las persecuciones previas, los cesanteados.-¿Dónde estaban pues los pretendidos «terroristas», o subversivos, que supuestamente venían a combatir en lo que pretendieron justificar como «guerra sucia»?. Conste que entre los supuestos terroristas, hicieron desparecer de su entorno familiar a un bebé de meses, hijo de nuestro co-terráneo Pedro Lablunda ( hoy por suerte recuperado, excelente ser humano, profesional y militante). O el bebé de una joven secuestrada con embarazo avanzado, de los que aún no se tiene noticias. ¿ De qué delitos eran responsables estos niños?
La guarnición militar local, al mando de un loco de la guerra, el Cnel. Camblor, llevó a cabo una tarea represiva tan excesiva que, aún dentro de la barbarie generalizada, escandalizaba a sus pares de otros destinos, e incluso a los jueces federales que debían atender el desproporcionado número de presos políticos que llegaban desde esta ciudad tan pequeña.

En nuestro caso no fue muy diferente: Primero se llevaron a mi marido ( preso legal, técnicamente muerto en prisión , que figuró dos años y medio a disposición del PEN aunque para la versión que pretendieron hacer creer se les había fugado en los primeros días). Fue amaneciendo el 25 de mayo de 1976, en un operativo de las fuerzas conjuntas que rodeó dos manzanas, para llevarse al mismo al padre Julio del Colegio Marianista. En esa ocasión arremetieron contra toda la familia, hasta la abuela de 84 años, que casi no caminaba, sacada a la vereda en la fría madrugada, manos arriba, en camisón.

La casa patas para arriba, y se llevaron todo lo que quisieron. Cabe aclarar que esto no lo hizo ninguno de esos disfrazados «grupos de tareas» de los que luego el gobierno se desvinculaba. Lo hizo personal uniformado de policía y ejército, a la vista de todos.
En mi caso, me detuvieron los primeros días de julio. Fui traída a la Unidad Regional, y de allí a un sitio de detención clandestina el 9 de Julio. ¡ Linda manera de festejar las fechas patrias tenían nuestras Fuerzas Armadas!!.Después de dos meses de detención ilegal (luego volví a la Cría. Primera pero no figuraba en sus registros), fui pasada a las cárceles federales: primero a Mercedes y después a Villa Devoto, donde se concentraban las presas políticas mujeres de todo el país. En total: 11 meses más.

En el operativo realizado en la casa de mi familia, fue brutalmente agredido mi padre, (a quien le rompieron dos costillas y le tiraron un tiro en la cabeza), un compañero de trabajo que con él se encontraba, algunos vecinos (la más castigada, la de al lado porque la confundieron conmigo).
La casa fue objeto de saqueo, donde se privilegió el robo a cualquier objeto de investigación. Se llevaron desde el sueldo de ferroviario de mi padre, las joyas familiares, mis medallas de la Escuela, de premios literarios ( sin más valor que el simbólico), condecoraciones de mis antepasados ( italianos y franceses). De la biblioteca se llevaron lo que se podía vender: enciclopedias, diccionarios, nada que tuviera que ver con alguna connotación ideológica. A continuación fueron allanadas y saqueadas otras tantas casas de familiares y amigos, supuestamente en mi búsqueda, siendo que ya me tenían en su poder. Destaco esta actitud de rapiña porque devela los verdaderos móviles. Sólo en pequeña escala, es una metáfora de lo que después hicieron con el país..
El Vía Crucis colectivo tuvo sus Judas, sus Pilatos, sus Marías, sus Magdalenas. Es cierto que algunos miraron para otro lado, desentendiéndose de lo que ocurría. Otros dijeron: «por algo habrá sido».

-Y claro que era por algo. Queríamos un mundo mejor, más justo, más solidario, con una mejor distribución de los bienes materiales y culturales. Y esto a muchos, más poderosos que nosotros, no les convenía.
Pero también estuvieron aquellos - y esto lo quiero destacar especialmente - que tuvieron grandes gestos de solidaridad y de valentía.
Porque fueron a los que les debemos estar vivos y de pie , con la fe intacta y ganas de seguir. Son aquellos que con sus gestos cotidianos de resistencia (que no necesariamente debe ser con un arma o en una movilización) vinieron contribuyendo a escribir esta historia distinta que permite que estemos celebrando estos 30 años de manera tan distinta. Sosteniendo el NUNCA MAS como bandera. Y al referirme a ellos, no sólo destaco a los ejemplares luchadores sociales que nunca se entregaron (absolutamente imprescindibles también) : lo digo por los familiares o amigos que abrieron sus puertas a los perseguidos -aún a sabiendas del riesgo que corrían junto a sus familias- , los que nos trasladaban, , los que ayudaron afectiva, operativa y económicamente a nuestras familias,( Ej: la colecta de mis vecinos de Villa Talleres cuando en casa se habían llevado todo, los que vinieron a rezar al pie de mi cama -más allá de las diferencias confesionales- por mi aparición con vida, los plantones del entrañable padre Angeletti en el Regimiento pidiendo primero el blanqueo, y después la libertad).

Los innumerables dirigentes de distintos partidos e instituciones que fueron a reclamar mi libertad., de tan heterogénea procedencia que hasta los militares estaban confundidos.
Recuerdo y agradezco a cada uno de ellos. Cuando mi hijo aún no había cumplido el año, le regalaron 11 pares de zapatos, algunos de los cuales volvimos a regalar sin usar, dado que no alcanzó a estrenarlos. Quienes me mandaban comida, ropa, y hasta cigarrillos, siendo que nunca he fumado.

Los que llevaban a nuestra familia a visitarnos a la cárcel, o contribuían para un pasaje. Los que nos dieron trabajo al salir de prisión, con los riesgos que importaba.
El abogado defensor, que luego fue también perseguido y debió exiliarse. No hago nombres por no cometer la injusticia de algún olvido.
Sólo quiero destacar cada uno de estos valiosos gestos, de nuestra gente, de nuestro pueblo, que también, aún sin saberlo, contribuyeron a la batalla ideológica donde el destino común, el ser y salvarnos con los otros, resultó tanto más importante que esa lógica de avestruces , «del sálvese quién pueda » que trataron de imponernos, la dictadura primero, y las políticas neoliberales después.
Ineludible valoración de los aportes de esos héroes cotidianos y anónimos a los que hoy no se les destina una nota, pero que nos reivindican como humanidad.
Lo hacemos sin rencor. Pero teniendo viva la reivindicación de la Memoria, en la búsqueda de la Verdad y la Justicia. La mejor de las Justicias. La que a nosotros nos negaron.
No hemos cumplido con todas las utopías que soñamos. Pero podemos decir que estamos más cerca. Por ellos , por nosotros, y por los que quedaron en el camino.

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