Los intendentes bonaerenses radicales se reúnen hoy en Mar del Plata con el objetivo de emitir un documento que exprese «la vocación frentista» que los alienta. Será el primer paso de un proceso con destino seguro de doble fractura y una terminal en la Casa Rosada. El encuentro de Mar del Plata fue «autoconvocado» y se asegura que participarán intendentes de «todos los sectores» que, aunque ya no hay líneas claras en la UCR, podrían ser sintetizados en cuatro grupos, a saber:
*) El ex Grupo rebelde Olavarría, entre los que figuran Gustavo Posse, de San Isidro; Héctor Gutiérrez, de Pergamino; y Mario Meoni, de Junín.
*) El llamado «Grupo de la 5ª», en alusión a la región electoral del centro-este de la Provincia a la que pertenecen esos intendentes, nucleados en torno del marplatense Daniel Katz.
*) Los «margaritos», alineados con la dirigente Margarita Stolbizer, encabezados por Omar Duclós, de Azul.
*) Los que responden a la conducción provincial, que preside el intendente de Saladillo, Carlos Gorosito.
La cumbre exclusiva de intendentes busca poner en destacado que quienes supieron ganar en sus distritos las últimas elecciones de cargos ejecutivos (2003), ya en plena debacle partidaria, y tienen la responsabilidad de gobernar sus municipios, constituyen «la dirigencia más importante» que le queda hoy a la UCR. Y la elección de Mar del Plata como sede tiene una lectura obvia: el anfitrión será Katz, la «estrella» del firmamento radical bonaerense, al menos a juzgar por el interés en conquistarlo que la Casa Rosada viene mostrando desde hace dos años.
Frentismo y crítica a Solá
El plenario se anticipa ríspido, pero los organizadores están convencidos de que lograrán emitir un documento con tres ejes:
*) Reivindicar la «vocación frentista del radicalismo».
*) Pedir a las autoridades nacionales partidarias «mesura» con los legisladores que votaron en favor del proyecto de la Casa Rosada para la reforma del Consejo de la Magistratura; y exhortar a esos diputados a que «no se aparten» de las posturas que defina el partido.
*) Reclamar por la «falta de conducción de las políticas públicas en la Provincia», larga frase que las fuentes del sector eligieron para decir que criticarán la gestión del gobernador Solá.
Solo un primer paso
En el primero de esos puntos está la clave del proceso que la UCR bonaerense pondrá hoy formalmente en marcha. La «política frentista» es apoyada por los ex rebeldes, el Grupo de la 5ª y los margaritos; de modo que, en minoría, sólo los encolumnados con la conducción provincial, alineada con la nacional, sostendrían la postura de la «individualidad», con candidatos propios en el 2007 desde el presidencial inclusive.
Pero hoy nadie dará un paso más allá de la declaración en favor del «frentismo», aunque sólo esa definición constituirá una señal capital. Para las próximas semanas quedará el desenlace de la discusión de fondo que sacude a la UCR y que podría significar una fractura de mayor envergadura que la que se generaría con los «no frentistas».
Es que mientras los ex rebeldes y el Grupo de la 5ª se inclinan por una alianza con la Casa Rosada, los margaritos impulsan una sociedad con fuerzas de centroizquierda (ARI, socialismo y CTA), que ubique a la UCR en una oposición nítida y dura al gobierno.