
Tal como estaba previsto, ayer viernes se realizó en el salón auditorio de la Sociedad Comercio e Industria de Junín un encuentro radical, con la presencia de autoridades partidarias radicales.
En la oportunidad se contó con la presencia de Adolfo Stubrin, presidente de la Convención Nacional; Osvaldo Alvarez Guerrero presidente de la fundación «Arturo Illia», y Juan Manuel Casella, de la Fundación «Ricardo Rojas», acompañados por el presidente del comité local de la Unión Cívica Radical, doctor Julio Ginzo.
Los cuatro temas abordados en la oportunidad fueron: «la brecha social, que deja excluídos a 10 millones de argentinos que constituyen un riesgo para la democracia del futuro; «¿Cómo hacemos los radicales para recuperar la cultura de la democracia?», «¿Cuál es la propuesta del radicalismo para recuperar la moral en la sociedad?», «¿Cuál es la propuesta del radicalismo para convocar a la juventud, para comprometerse con el sistema democrático?».
La situación actual
Previo a la actividad cumplida en el salón principal de la Sociedad Comercio e Industria, se desarrolló una conferencia de prensa en el comité local de la Unión Cívica Radical con la presencia de Adolfo Stubrin y Juan Manuel Casella.
En la oportunidad, Stubrin reconoció que «tenemos dificultades sobre todo en el área metropolitana. Debemos estudiar muy bien cómo reposicionamos el partido en esos distritos, pero también tenemos un arraigo y una presencia retenida muy bien todavía, en amplios sectores de la provincia de Buenos Aires y en muchas provincias en las cuales también tenemos el gobierno, pero independientemente de esto, también tenemos arraigo, competi-tividad electoral y demás.
Esa es una base que muchas expresiones políticas tienen. Disponen de popularidad, algún carisma, pero carecen de la base necesaria para la competencia política que solo la puede ofrecer un partido, si es que realmente queremos construir una democracia y las únicas democracias que se conocen en el mundo contemporáneo son democracias de partidos y de partidos nacionales».
Stubrin consideró que «nosotros tenemos que poder expresar nuestras diferencias y nuestras coincidencias con el Justicialismo y el Justicialismo debiera expresar también sus posiciones. El gobierno se ejercita diariamente con mucha autoridad, a veces con autoridad despótica, nadie puede decir que hay un vacío en ese sentido, pero la formulación de los problemas de la Argentina y de las soluciones que se van a llevar adelante, no sale de la boca del Presidente». Y en ese sentido agregó que «el Presidente lo único que hace es autoelogiarse».
Rol opositor
El dirigente radical opinó que el radicalismo debe ejercer «una oposición de centroizquierda, democrático social, como la que podemos ser nosotros, pero mucho más responsable, mucho más descriptiva de los problemas y con soluciones programadas a mediano y largo plazo, para asegurar que la oportunidad de desarrollo que la Argentina tiene en este momento no se desperdicie».
Al responder a una consulta de DEMOCRACIA donde se le indicó a Stubrin sobre el apoyo mayoritario que se le dió al gobierno nacional en las elecciones del pasado 23 de octubre, el presidente de la Convención Nacional de la UCR, afirmó que «estamos en una serie de años de crecimiento muy importante, después de una crisis tremenda. En ese sentido, la pregunta es: ¿el pueblo vota al gobierno o el pueblo vota a la continuidad de la bonanza económica?».
«Yo creo -añadió- la gestión del gobierno es muy deficiente. Todos los aspectos institucionales están fuertemente cuestionados desde los manejos con la prensa, con el Parlamento, con la Justicia, con los partidos políticos, con la política internacional hasta con los manejos internos como en el caso de Santa Cruz y el manejo de la autonomía institucional. La gestión de los aspectos institucionales es muy mala y la gestión en materia económica sigue el día a día con el éxito que le produce el desempeño del país en el concierto internacional, con los precios de las mercaderías que exportamos, con las tasas de interés que tenemos». «La gestión de gobierno por debajo de esa superficie de éxito que atrae tanto a los electores, es mediocre y eso es lo que una oposición responsable debe denunciar, debe poner en evidencia, sin entorpecer la gestión y las decisiones que deben tomarse en el país pero recortando su propia silueta en las opciones y las alternativas que el pueblo va a tener en las elecciones del año que viene», señaló. Por su parte, Juan Manuel Casella expresó que «hay un retroceso de la dirigencia política argentina en cuanto a plantear los problemas de fondo. Acá un vacío de contenidos en la política argentina. El Presidente necesita, para transmitir sus ideas, un punto de confrontación. No tiene capacidad de desarrollar un proyecto con autonomía de la confrontación. Me parece que el Presidente expresa hoy una carencia de la política argentina».
«Nosotros reclamamos la reconstrucción del polo opositor en el mundo institucional argentino, pero con la incorporación de calidad», señaló Casella.
«Definir un proceso de crecimiento»
Precisamente Casella atribuyó una importancia significativa a encuentros como los realizados en nuestra ciudad ya que «hace falta saber dónde vamos pensando más allá de la próxima elección. Un país, una Nación, una sociedad no puede desarrollarse correctamente si en lo único que se piensa es cómo evita que a fin de mes el índice de precios supere el 1 por ciento y cómo hace para ganar la próxima elección en la comuna, en la provincia o en la Nación». «Si no hay un diseño del horizonte futuro, estamos frente a la irracionalidad. Nos arrastra el destino. Somos una hoja en la tormenta. Debemos definir un proceso de crecimiento que esté pautado racionalmente y que sea fruto de la discusión política abierta y general», indicó.