por el MI Diego Flores.
El ajedrez del uruguayo Andrés Rodríguez no reconoce palabras como cautela o peligro, sus posiciones siempre son de doble filo, algo que no podría convivir sin un gran optimismo. Esta es una de sus mayores virtudes, lo que está respaldado con una excelente habilidad táctica y una asombrosa capacidad para encontrar recursos en posiciones difíciles.