Mientras el sector agropecuario espera definiciones en torno al diálogo con el Gobierno nacional, en la ciudad se va normalizando el abastecimiento en los comercios, tras el prolongado paro y corte de ruta.
¿Qué se hace en el campo?
En el caso del campo, durante los 21 días del paro agropecuario de marzo no se hizo la recolección de los cereales gruesos (maíz y soja), pero en los últimos diez días con la ayuda del tiempo, se ha podido trabajar en forma normal a un ritmo acelerado por lo que Miguel Angel Guruceaga, productor agropecuario y dirigente de CONINAGRO, estimó que “en pocos días más casi veríamos terminada la cosecha”.
Vale recordar que Pablo Melcon (productor auto-convocado) dijo a DEMOCRACIA que ahora “todo lo que sea ventas está bastante restringido. Lo que se está comercializando es lo que estaba comprometido de antemano, compromisos asumidos desde que sembramos hasta hace unos meses atrás. No se están haciendo negocios nuevos”.
El productor comentó que actualmente el cereal está saliendo a los acopios locales, se está embolsando y algo está saliendo a los puertos aunque no en el volumen idéntico a temporadas anteriores, porque se trata de contratos tomados entre mayo y diciembre del año pasado.
“Se está cumpliendo con los compromisos asumidos, con precios cerrados anteriormente, en su momento, pero el resto está restringido. Hay pocos negocios de trigo que podría afectar en un futuro cercano a la molienda. También se prometió que se iban a abrir las exportaciones de trigo, cosa que no ha ocurrido. Está retraída la oferta de trigo al cumplimiento de esa promesa, porque eso ocasionaría una mejora del precio”, explicó el productor a este diario.
“No sabemos qué va a pasar, por lo tanto, cumplimos con los compromisos y esperamos ver “como amanece” al día siguiente para tomar una decisión”, graficó.
En la ciudad
Respecto a la ciudad, el presidente de Sociedad Comercio e Industria Juan Casella dijo a DEMOCRACIA que el prolongado paro produjo un desabasteci-miento serio en la ciudad que ahora se va solucionando, pero en su momento hubo inconvenientes en el circuito natural de abastecimiento y lleva su tiempo el restablecimiento del mismo.
Los inconvenientes se dieron no solamente en el sector alimenticio sino también hubo problemas y demoras en otros sectores que se vieron demorados en su producción.
Si bien Casella indicó que no tiene una encuesta concreta que pueda hablar de cifras para dar una idea de la incidencia del desabas-tecimiento, comentó que los datos surgen de charlas con comerciantes de distintos rubros como productos alimenticios, hotelería, gastronomía.
“Lentamente nos estamos recuperando”, indicó el dirigente empresario al referirse a la situación actual.
En cuanto a la hotelería, Casella expresó que fue afectado el sector porque debieron sufrir cancelaciones sobre todo de viajantes de distintas empresas, debido a los cortes donde eran retenidos, demorando su llegada a Junín.
Casella dejó en claro que la institución presidida por él apoyó los reclamos del sector agropecuario. “Creemos que en la democracia, los decretos no funcionan y acá se dejó al campo fuera de la discusión sin con-sensuar con los distintos sectores, pero pensamos que la única solución es la vía del diálogo”.
Almaceneros
En tanto desde el sector de almaceneros, dijo que en la última semana se ha normalizado la entrega de mercadería, lográndose el abastecimiento.
En cuanto a los precios, Osvaldo Vilche, presidente de la Cámara de Al-maceneros de nuestra ciudad, dijo que los mismos ya habían subido antes en los productos que ellos comercializan.
Mencionó que no hay existencia de aceite. “Lo que se consigue, se paga y se vende y lo que hay se vende igual”, indicó Vilche quien afirmó que se desconoce la razón de este problema. “Está todo normalizado, menos el aceite que no aparece por ninguna parte”, dijo el almacenero a este diario.
El abastecimiento demandó ocho días en llegar a sus niveles normales.
Incidencia en la hotelería
El presidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica, Roberto de la Fuente, dijo a DEMOCRACIA que durante el conflicto agrario que derivó en cortes de rutas, hubo menos demanda debido a que “si la gente que venía a vender después no podía entregar, el comerciante no compraba. Se notó mucho en el sector hotelero y en el rubro gastro-nómico, porque quien venía habitualmente a nuestra ciudad no almorzaba ni cenaba en Junín”.
En cuanto a si hubo faltante en los insumos que habitualmente se consumen en hoteles, De la Fuente afirmó que “siempre tuvimos stock en productos como jabones, toallas, champúes y demás. Fue más complicado en la gastronomía porque se fueron quedando sin mercaderías a pesar de que tenían algo de stocks en las cámaras frigoríficas. Posteriormente también debieron sufrir al igual que la población en general porque los precios subieron al haber faltantes y lo que había se vendía a precio más caro”.
Sostuvo que actualmente se está comenzando a reactivar el movimiento volviendo a la normalidad.
“Nuestro país, no solamente nuestra región, depende del sector agro-ganadero y si al mismo le sacan un 44,1% afecta toda la economía del país y esto ya ha quedado demostrado”, reflexionó el empresario hotelero.