El doctor Gustavo A. Raggio, médico neurólogo del Hospital Interzonal de Junín y delegado regional de la Sociedad Neurológica Argentina, brindó en la sede del Colegio de Médicos Distrito VI, una interesante charla informativa para la comunidad, sobre "Prevención de accidentes cerebrovasculares".
En diálogo con DEMOCRACIA, el doctor Raggio explicó algunos puntos a tener en cuenta sobre este tema que se mencionan a continuación.
- ¿Qué es un ataque cerebral?
- Es una afección causada por la súbita pérdida de flujo sanguíneo cerebral (isquémico) o por el sangrado (hemorrágico) dentro de la cabeza.
Cualquiera de las dos situaciones puede provocar que las neuronas se debiliten o mueran, ya que sin oxígeno las células nerviosas no pueden funcionar. Las partes del cuerpo controladas por las regiones del cerebro afectadas, consecuentemente, también dejan de funcionar. Los efectos de un ataque cerebral son a menudo permanentes, ya que las células cerebrales muertas no se pueden reemplazar.
Afortunadamente, por medio del reconocimiento temprano de los signos de un ataque cerebral y la búsqueda inmediata de atención médica se pueden reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad.
- ¿Puede producir la muerte o discapacidad?
- El ataque cerebral es la tercera causa de muerte en el mundo, luego del infarto cardíaco y del cáncer. Además, es la primera causa de discapacidad en adultos. En Argentina se estima que cada 4 minutos una persona sufre un ataque cerebral. A pesar de estas estadísticas, es muy poco lo que sabemos sobre él.
Por ello, y considerando que es absolutamente imprescindible que la población conozca qué es el ataque cerebral, cuáles son sus factores de riesgo, cómo puede prevenirse, cuáles son sus síntomas y cómo actuar en caso de sufrir uno, la Sociedad Neurológica Argentina está abocada a la difusión de las medidas preventivas.
- ¿Cuáles son los síntomas?
- Aprender a reconocer un ataque cerebral es el primer paso para reducir sus posibles daños. Los nuevos tratamientos sólo funcionan si son aplicados dentro de las primeras horas de presentados los síntomas iniciales, entre los que se cuentan:
* Falta de sensación, debilidad o parálisis repentinas en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo. Se trata del síntoma más frecuente.
* Confusión súbita, problemas repentinos para hablar o entender.
* Problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos.
* Dificultades para caminar, mareo, vértigo, pérdida del equilibrio o falta de coordinación.
* Dolor de cabeza súbito o de máxima intensidad, sin causa aparente.
- ¿Cuáles son los factores de riesgo?
- Existen dos tipos de factores de riesgo para el ataque cerebral: controlables y no controlables.
Los primeros son bastante conocidos por la población, debido a que son los mismos que para la enfermedad coronaria y el infarto cardíaco:
* Hipertensión arterial: es el factor de riesgo más frecuente, está presente en casi el 80 por ciento de los pacientes que sufren un ataque cerebral en la Argentina.
* Cigarrillo: el riesgo de sufrir un ataque cerebral aumenta entre un 50 % y un 70 % en fumadores y el impacto es mayor en mujeres.
* Diabetes: el control de la diabetes es esencial. En la Argentina, el 22 % de los pacientes que sufren un ataque cerebral es diabético.
* Alcoholismo: El consumo excesivo de alcohol tiene una estrecha relación con el riesgo de sufrir hemorragias cerebrales.
* Colesterol elevado: El colesterol aumenta el riesgo de que se tapen las arterias, incluidas las que van al cerebro.
* Sedentarismo: la falta de actividad física puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
* Drogas ilícitas: la cocaína y otras drogas se asocian a una mayor frecuencia de ataques cerebrales.
* Obesidad: la obesidad es un importante factor de riesgo y su presencia potencia a otros factores.
En cuanto a los no controlables, es importante reconocerlos para poder identificar individuos con un mayor riesgo de sufrir un ataque cerebral:
* Edad: el riesgo de sufrir un ataque cerebral se duplica a partir de los 55 años de edad.
* Género: los hombres tienen mayor riesgo con respecto a las mujeres.
* Herencia: las personas con antecedentes familiares de enfermedad coronaria o cerebrovasculares constituyen un grupo de mayor riesgo.
* Antecedentes personales: quienes sufrieron ya un ataque cerebral tienen mayor riesgo de tener otro.
- ¿Cuáles son las consecuencias?
- Nuestro cerebro lo controla todo: cómo nos movemos, sentimos, pensamos y comportamos. Las lesiones al cerebro debidas a un ataque pueden afectar cualquiera de esas habilidades. Estas son algunas consecuencias posibles:
* Hemiparesia o hemiplejia (debilidad o parálisis de un lado del cuerpo respectivamente).
* Afasia (dificultades con el habla y el lenguaje) o disfagia (dificultad al tragar).
* Disminución del campo visual y problemas de percepción visual.
* Pérdida de control de las emociones y cambios de humor.
* Cambios cognitivos (problemas de memoria, juicio, solución de problemas).
* Cambios de conducta.
Relacionados con estos últimos, también existen efectos emocionales comunes posteriores a un ataque cerebral: depresión, apatía y falta de motivación, cansancio, frustración, enojo y tristeza, llanto involuntario y negación de los cambios causados por la lesión al cerebro.
- ¿Es posible mejorar de las consecuencias de un ataque cerebral?
- En la mayoría de los casos, los pacientes efectivamente mejoran. Es importante recordar que los efectos de un ataque cerebral son peores inmediatamente después de ocurrir el evento. A partir de entonces, la velocidad y calidad de las mejoras dependen de la extensión de la lesión cerebral y del éxito del tratamiento y la rehabilitación.
Algunos puntos importantes a tener en cuenta:
* La recuperación comienza una vez finalizado el ataque y cuando el paciente está médicamente estable.
* Algunas mejoras son espontáneas y dependen de cómo funciona el cerebro después de la lesión.
* Los programas de rehabilitación para personas con ataques cerebrales ayudan a mejorar las capacidades y aprender nuevas destrezas y técnicas para adaptarse.
* La depresión que sigue a un ataque cerebral puede interferir con la rehabilitación. Es importante tratarla.
* Las mejoras suelen ocurrir más rápido durante los primeros meses después del ataque, y luego siguen con el esfuerzo y dedicación continuos a través de los años.
- ¿Cómo puede prevenirse?
- Si bien el riesgo de sufrir un ataque cerebral no puede eliminarse por completo, puede trabajarse para disminuir la probabilidad de sufrir un evento mediante:
* Controles médicos regulares.
* Estricto control de la presión arterial.
* Abandono total del cigarrillo.
* Optimización y seguimiento médico de la dieta.
* Ejercicio físico bajo supervisión médica.
* Control estricto de la diabetes.
* Control y tratamiento de las enfermedades del corazón.